Frikis, reuníos!

El mundo es de los frikis. Todo el mundo lo sabe, pero prefieren ignorarlo y continuar con sus vidas, familias, hipotecas, convencionalismos sociales y lobotomías varias. Ellos disimulan, nos miran de reojo, con recelo. Saben que lo sabemos. Tenemos el control... de nuestras mentes, que ya es pedir mucho.

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jueves, 21 de abril de 2016

DON QUIJOTE ERA FRIKI

 

Pues si. Y de los gordos. Su comienzo como caballero andante es igual que si a nuestro amigo friki Fulanito se le seca el cerebro de leer a Batman y decide pintar su ford fiesta de negro, vestirse como el de Gotham y en compañía de su (más racional) amigo Zutanito salir todas las noches a desfacer entuertos por Leganés.

Lo mejor de todo es que el Quijote y nuestro friki "batmanizado" comparten algo más que chapa y pintura: tienen la idea, de locos o no, de que este mundo necesita que alguien le rescate, muy posiblemente de él mismo.

Es es la verdadera maravilla de la obra de Cervantes, que el arquetipo del "loco maravilloso", del caballero andante idealista que quiere cambiar el mundo desde la locura, porque desde la razón, la ley y la justicia ya vemos como nos va, es atemporal. Y eso es muy jodido, porque significa que la hemos cagado.

Las novelas de caballería que le desajustan los cascos a Alonso Quijano bien podían ser los cómics de ahora. Y porque el hidalgo de la Mancha no pudo ver a Amadís de Gaula en el cine y en 3D... Pero el triunfo de estos pasatiempos, reflejan una época en la que los valores sólo pueden encumbrarse de nuevo por la acción parcial de algunos "chalaos". Es lo que sucede ahora también con los superhéroes. Y no, no es una movida de la Disney y tal y cual merchandising, si no que reflejan un mundo de irrealidades verdaderas, que necesitan de realidades fantasiosas reencarnadas en los arquetipos de nuestros héroes de mallas ajustadas para, simplemente, poder soportarlo. Los superhéroes rescatan a la tierra de todo tipo de problemas. Daredevil es el demonio protector de la cocina del infierno, donde la poli no se atreve ni a entrar. Solo la verdadera justicia es la que hace Frank Castle, castigando más allá de lo que podemos hacer como sociedad. Y leemos eso y exorcizamos nuestra realidad, nuestra sociedad, nuestra vida al fin y al cabo.

El Quijote no es que idealice las novelas de caballería, es que esos valores de justicia, respeto y amor, no los ve en su día a día. Se niega su propia realidad. Incluso como buen friki necesita un amor ideal, una mujer en plan Red Sonja, Gwen Stacy, alguien que de otra manera, sin ser loco y sin ir disfrazado, sería imposible de encontrar. Incluso de existir.

El Quijote era un friki. Y por eso tenemos que respetarle porque él es como nosotros: un flipado que se puso el mundo por montera. Él veía gigantes donde había molinos de viento. Yo paso por plaza de Catilla y sigo viendo la firma del diablo en las torres de... Caja Madrid. Pues va a ser que eran el diablo, si...

Por supuesto el Quijote sufre el descrédito, la burla y la mofa del populacho. Le hacen bulling. Lo que viene siendo la vida de un friki de toda la vida. Ayuda a la gente normal, la que se supone sufre injusticias y ellos, el mundo normal y racional, se lo devuelve a base de pedradas. Como la vida misma. Y por supuesto su amada pasa olímpicamente de él. En fin...

Al final solo otro héroe como él, aunque sea una argucia, consigue derrotarle, y su castigo es su mayor kriptonita: tiene que volver a ser normal. Por el camino le han engañado para así quemar sus novelas/tebeos, con la participación activa de la Iglesia, representada por el cura, que va eligiendo, como cristo en un pantocrátor, quien van a la diestra en el juicio final, y quien a las llamas infernales. Normal, ellos también tienen un superhéroe, ese que camina por las aguas, pero como el suyo es el verdadero, a los de los demás que les den.

En fin, en una sociedad donde todo es "supuestamente", los que realizan sus locuras, tienen castigo y los que se convierten en dadores de valores, que son los que nos roban y se ríen de nosotros, triunfan. Evidentemente tenemos que esperar que alguien nos rescate.

 

martes, 17 de noviembre de 2015

ECLIPSE PHASE ME PONE CACHONDO. MUCHO.

Hay cosas del panorama friki que si las reflexionas te sorprendes de que hayan triunfado, más que nada porque no son muy originales. O mejor dicho, hay cosas en la realidad que las superan. La Guerra de las Galaxias o los superhéroes manejan arquetipos que encontramos en la mitología griega o en la Egipcia, en el concepto de la atracción de lo prohibido, ese ojo de Sauron que emponzoña el alma del que lo mira, aunque solo sea por ver "que hay ahí". Matrix tampoco era muy original, pero recolocaba las piezas, las bañaba del viejo concepto hinduísta de que "todo es Maya" (ilusión) y palante. Un bombazo. Que si, que luego sale la peña que si es mejor Dark City, que si los Wachisky tuvieron potra y que si las demás partes sobraban. Que si.

¿Juego de Tronos? El final del reino visigodo no es menos.

 

Es indudable que el inconsciente colectivo del que hablaba el autodidacta de Jung participa de algunos sitios que son todos comunes (por eso se llama colectivo) y que incluso el esoterismo ha intentado justificar su existencia con las famosas bibliotecas Akásikas, esos centros de conocimiento en el que nuestro cuerpo astral desdoblado bebe de fuentes allí encerradas... Ejem... A lo que voy: todo parece que tiene las mismas claves y que dependiendo de la composición de esas piezas surge algo que "nos suena" o mejor dicho, nos reverbera en alguna parte, quizás esa que "reconoce" de dónde sale todo eso...

 

Eso me ha pasado al leer no muy detenidamente las 50 páginas del inicio rápido de Eclipse Phase. Y es que sin ver algo realmente flipante en cuanto a reglas (va de percentiles, como La Llamada) me encanta el transfondo y el ajuste de ese (manido) sistema para dar vida a la idea de que la Humanidad ya se ha convertido en algo más que cuerpos físicos: somos Red, estamos en la Red, cabemos en un pendrive y nuestro cerebro puede ser "volcado" en otro u otros cuerpos, muy del gusto cyberpunk a lo Ghost in the Shell. Como digo no es original, pero si está muy ordenada y justificada por su transfondo. No es de extrañar tampoco: la empresa que saca el juego en ingles es Catalyst Games son los del Shadowrun y los que originalmente hicieron CthulhuTech. Algo ya saben de eso, desde luego. Es más, este Eclipse Phase parece "zumo" de esos dos juegos.

 

He de reconocer que Eclipse Phase me ha puesto cachondo. Me gusta todo, aunque, repito, me suene a otras cosas, las ya citadas y el Numenera, la Biblia y los gigantes que copulan con las terráqueas (los TITANs del juego), el Prometheus de Ridley Scott o Interestellar, incluso Avatar. Un montón de lugares comunes, como digo, pero que están muy bien recompuestos para el juego.

The Martian, pero en chungo

Como muchos sabréis siento bastante atracción por el fin del mundo, no por que sea macabro, si no porque creo que estoy viviendo en él (si pones la tele lo ves en 3D) y me gusta pensar que el fin no es el FIN, si no que puede ser el salto a otra cosa. Y Eclipse Phase va de eso. Al igual que el fin del Imperio Romano no comenzó un lunes y el miércoles ya no había nada, creo que vamos por un camino en el que el FIN ya ha comenzado, y aparte de que no nos hemos dado cuenta, nos va a ir cayendo en la cabeza como chirimiri, con lo que solo nos queda exorcizar nuestro miedo o nuestras dudas participando de él de la manera más lógica y divertida posible: generando nuestra propia realidad. Y para ello el rol es único.

 

Creo que Eclipse Phase va a ser un petardazo de la hostia. Y para un zumbao como yo la excusa ideal para plantearse todo tipo de conspiraciones y posibilidades brutales de diversión e incluso de metafísica. Creo que simplemente con leerlo ya estás jugando...y porqué no, quizás creando una realidad... Cualquier cosa distinta de nuestra realidad "real" vale.

 

Sin en Google pones "hot sexy girl astral" te sale esto. Es lo que hay.

 

sábado, 31 de octubre de 2015

Los dioses son extraños. Menos mal.

Con alguna reseña comiquera pendiente, me he enterado de esto y os lo tenía que contar

 

https://pronoiaworks.wordpress.com/2015/10/31/ya-disponible-el-quickstart-de-dioses-extranos/

 

Estas son las cosas que hacen que tengamos que dar gracias a los dioses por jugar a esto del rol. Sólo por poder rememorar las sombras del culto gnóstico merece la pena superar cualquier barrera intelectual, religiosa, lúdica o lo que sea con tal de ponernos en la piel de un antiguo.

Señores, esto hay que seguirlo hasta el final.

martes, 6 de octubre de 2015

NO ES PAÍS PARA FRIKIS (ni para casi nadie)

Creo que el Estado español respecto de sus ciudadanos es uno de los más tiranos que hay en planeta. El comportamiento de éste respecto de los que lo financian y hacen posible es, muchas veces, hasta brutal para lo que se espera de un garante convivencial. Sólo hay que asomarse a la administración para ver la maraña en la que uno se mete, en la que es tratado como un alfeñique y dónde el comportamiento cercano es indescriptible. Y eso se repite en cosas tan simples como la (supuesta) movilidad laboral, las cotizaciones del paro o hasta un simple cambio de padrón, eventos conocidos como "éxitos del sistema cuyas reglas nos hemos dado entre todos". Y por no hablar no hablo de la violencia real del estado. Eso para otro día.


El estado español es un tirano respecto de nosotros porque puede. Le hemos cedido el derecho al cabreo y a decidir cómo hacer las cosas. Y esto ha sucedido por una serie de cositas importantes pero que las tenemos tan interiorizadas que no somos conscientes de ellas. En España se vive muy bien. Y en ese "se vive" no entra el estado. Me refiero a que vivimos muy bien porque tenemos tres o cuatro mierdas que la mayoría de nosotros disfrutamos y que sirven de colchón, patrocinado por "los de arriba", para amortiguar nuestros cabreos. Tenemos sol, buen tiempo, buena comida, cervecitas, playa y fútbol. Tenemos puentes festivos, carreteras que nos llevan a Gandía en un rato, bares para tomar tapitas y ver el fútbol en HD mientras canturreamos consignas henchidas de amor patrio, fiestas populares en las que torturar herbívoros y procesiones de mantilla, vela y crucifijo en las que rezar a vírgenes para que nos vaya bien "la cosa". Y con eso nos vale. Y todo eso es lo que nos hace defender "lo bien que se vive aquí". Esta es una de las razones de porqué triunfa la educación y los resultados académicos en Finlandia: coño, hace un frío de pelotas. No queda más remedio que rodearse de gente educada si tienes que pasar seis meses de oscuridad al año mientras te sepulta el hielo. Bueno, eso y que son pocos con lo que la proporción de gilipollas disminuye.

Aquí no se vive bien, se hace lo que se puede, que es un concepto como del Lazarillo de Tormes, pero sin Edad de Oro de las artes de por medio. Y si quieres algo que tienda a hacerte mejor persona la maquinaria estatal te machaca. Que se hable de movilidad cuando cambiar una simple matrícula de la Escuela Oficial de Idiomas de una comunidad a otra es un rosario de informaciones contradictorias, precios variantes y pasotismo a tutiplén, es de risa. Lo mismo si la matrícula es universitaria. De la UNED ni te cuento. Hasta un simple empadronamiento puede ser una tortura china. Y todo esto por no hablar de la regulación de precios públicos, impuestos que no se sabe dónde acaban y demás mierdas. Evidentemente, si tu vida es tendente al "tronitismo" televisivo, pocos problemas vas a tener, pero como quieras ser "ciudadano emprendedor" lo llevas claro. No varía mucho tampoco ambiente laboral "privado", apuntalado por el propio sistema y que debería, a las alturas de crisis a las que estamos, haber provocado más de una revuelta violenta. Pero no, con que llegue el viernes, una copita, una peli que estrenan, un buen tiempo que garantice unas cañas al sol, un botellón o una escapada al pueblo a ver a los de la peña, todo lo anterior es superable. Así nos va. Y "ellos" lo saben. Y nos lo dan y nos lo recuerdan: la salida de la crisis se ve en el número de turistas que vienen, en el consumo interior basado en la hostelerías y en el número de gilipollas que se desplazan en vacaciones de un lado a otro. Tres euros más para salir a tomar algo y crece la paz por doquier.

 

Frank G. Rubio, Jose Carlos Aguirre, Álex Portero y otros observadores de la realidad en general y de la española en particular, vienen a decir que el estado vital de una sociedad bien puede medirse por su capacidad de imaginar, de soñar. Si es así, está claro porqué todo es tan feo aquí. La capacidad para imaginar del español medio no va más allá de prever los goles que va a marcar tal o cual menganito futbolero, quién será expulsado de Gran Hermano y polladas de ese estilo. Es de lógica, por tanto, que el estado en el que vivimos (o maquinaria, o sistema o repito "el sistema de reglas que nos hemos dado entre todos") premie la idea de ocio como capacidad para exorcizar la violencia latente contra lo impuesto dando berridos, patadas o lanceando toros más que sentándose en una mesa a imaginar que eres un soldado a las órdenes de Diego Alatriste. Es más lógico y respetable que un mangurrino aguante al sol tres horas en julio con la bufanda de su equipo para ver a la nueva estrella venida de una fabela de mierda dar patadas a un balón que a un tipo que se disfraza de Stormtrooper para desfilar en un evento friki. Si, ambos pueden compartir cervezas y cañas y terracitas, pero solo una de esas actividades será saturadamente retransmitida en los medios, socialmente aceptada como normal, subvencionada por la alcaldía de la ciudad, condonadas sus deudas si hiciera falta y sólo habría una movilización popular si esa actividad dejara de funcionar. Adivinen cual de las dos es.

Esto me lleva a otro asunto, posiblemente la clave de bóveda de todo esto: esto sucede, y se nos trata así, porque NOSOTROS, al fin y al cabo, somos el puto sistema. El funcionario que trabaja con desdén llegará luego a casa y dirá que cómo está el país. El que se queda sin trabajo y sin ayuda social luego se dejará las manos aplaudiendo en una grada a su delantero favorito del equipo de su ciudad, ese mismo equipo que debe millones de euros a la seguridad social. Y nosotros, en nuestra mesa de rol seguiremos buscando esa espada +1 sin que nadie se pregunte porqué tenemos que jugar a rol en una tienda y no en un local público, de esos que se inauguran por doquier cuando llegan las elecciones.

 

No hay solución, entonces. ¿Y porqué escribo esto en un blog de frikadas? Porque creo en lo distinto, en lo raro, en lo no socialmente deglutido, en lo subterráneo. En la imaginación. He visto conversaciones de política en los descansos de unas jornadas de rol que harían palidecer a los contertulios televisivos. He visto a chavales organizados plantar cara a Ayuntamientos para conseguir una mísera sala en la que exponer sus aficiones. Hay vida aquí, al margen de "lo normal" por una sencilla razón: para ser friki hay que leer, coño. A mi me llega un tipo y me dice que es master de Pathfinder, de Séptimo Mar, de EXO o de Rolemaster y se me cierra el ojete. Ese ya ha leído más que la mayor parte de los bípedos con los que nos cruzamos todos los días. Yo mismo me considero así. Recuerdo hace muuuchos años que un amigo y yo decidimos no asistir al chupinazo de las fiestas del pueblo porque en la tele echaban Blade Runner. Con un par. Todavía lo llevamos a gala, joder. Hay más materia gris en un lector de cómics que en uno del Marca, se ponga uno como se ponga. Alguien que ha leído a Lovecraft, Martin, que ha visto los dibujos de Bisley, Neal Adams o Carlos Pacheco, que se ha sumergido en las historias de Alan Moore, Claremont o Richard Corben, que haya escuchado a Queensryche o a Blind Guardian por huevos tiene que aportar más a esto que se llama sociedad que uno que se cruza España para llegar al toro de la Vega a hacer apología de las tradiciones patrias, el escudo y la bandera... Cómeme el rabo, tío.

 

Y esto y a estos que he citado no lo hago por aquello de elogiar lo distinto como marca hipster y guay, no. Ni siquiera por creer que lo que a mi me gusta es lo correcto. Lo hago porque en los arriba citados, en el cruce de ideas que hay en ellos, en sus obras, en sus ideas, hay una oposición a la tiranía que nos gobierna, hay un pensamiento y un formato diagonal de entender la realidad. Que si, que muchos de esos creadores forman parte de los "correctamente establecido", que podemos discrepar, pero... ¿No dan que pensar, que reflexionar, que disfrutar, sus trabajos? ¿No son esas referencias por el simple hecho de minoritarias y subculturales, el germen de la rebeldía, aunque solo sea eso, respecto de la opresión de nuestro sistema? ¿No son una puta salida, hablemos claro, de la mediocridad reinante en España? ¿No hace uno más leyendo a Huxley que reflexionando sobre la educación en Finlandia? ¿No se entrevé mejor la complejidad de lo distinto leyendo a los X Men que aguantando la chapa del listo de la ONG de turno?

 

España es un país tirano con los españoles, y tiene un extra con los frikis porque no puede catalogarnos. Somos un porcentaje de raros que les disloca las estadísticas, y que no sabe muy bien que hacer con nosotros. Solo le queda denominarnos igual que a la Belen Esteban y decir que somos parte del voto del coletas.

Les tenemos como queríamos, contra la pared, ya que no aceptamos sus "diversiones", sus banalidades generalistas, sus tópicos, sus creencias, su asquerosa normalidad.

 

Es nuestro momento.

Y teniendo La Fuerza de nuestro lado no podrán pasar nuestro muro de hielo.

 

 

 

domingo, 18 de mayo de 2014

Me gusta el fútbol: tengo derecho a todo.

(Esto comienza en el facebook, una mañana de Domingo, después de haber estado oyendo trompetas, claxons y televisiones insultántemente altas porque había un partido de fútbol. Como contrapartida me pasé todo el día leyendo lo nuevo de Galactus en el universo Ultimate de Marvel, Cable y X-Force, videos frikis en youtube y haciendome personajes para el Anillo Único. Llamadme raro.)

Leyendo a Francisco Pérez Fernández tengo que decir, y es justo, que el debate no es "el fútbol" si no la normalización de determinadas conductas -muchas de ellas criminales y que generan pantallas a lo realmente importante, la corrupción- simplemente por ser eso, fútbol.

¿Cuantas veces se llama hijoputa a un árbitro en un partido? ¿Interviene la fiscalía? ¿Porqué un señor de un equipo de fútbol se tiene que subir a la efigie de una religión a ponerle una bufanda? ¿Puedo ponerle yo una camiseta de Naruto a la Virgen de Montserrat?

 


Esto es bueno y normalizador...

 

Esa normalización de conductas en ese sector concreto y no en otros, nos hace (me hace) reflexionar que detrás de esa actividad hay una verdadera intención criminal por parte de los mismos que consideran que fuera de ese nucleo los mismos comportamientos serían sectarios, de frikis, denigrantes y estúpidos. ¿Que es el fútbol? Un juego. Pero al elevarse a elemento social y al ser aceptado por sus acólitos se convierte en elemento distorsionador y excluyente de todo lo que no sea eso mismo. O sea, mierda para todos. Pero es que el fútbol, y ser seguidor de fútbol, no es menos friki que serlo de Keroro. O de los Transformers. Discutir sobre si es mejor tal o cual mentecato aporrea balones no es más intelectual que hacerlo sobre si es más fuerte Hulk o Thor.

...y esto es raro y extravagante.


Eso si, el seguidor de fútbol, un mangurrino que espera que pasen seis días para el sexto entregarse a una actividad que si no hay prórroga dura hora y media, sabe que tiene carta blanca para hacer lo que quiera cuando su equipo gane. Y sabe que puede pasar por encima de todo y de todos. En su reducida mente, además, cree que el que no "disfruta" con su triunfo, o el que se molesta lo hace porque es "del equipo contrario". Tócate los mengues.

 

Estos son unos chicos muy majos y educados, la policía solo se pasea por delante de lo majos que son...

La normalización de estas conductas es tan irrisoria que la gente del fútbol incorpora este a su vida como si a final de mes les pagaran. De esta manera habla de tal o cual equipo como "nosotros": "Que bien hemos jugado", "vamos a ganar a los zutanitos", "tenemos que echar al entrenador" (también conocido como mister).

Por supuesto sólo se llega a esto si desde pequeñito, desde recién nacido, te bautizan en la pila de la mierda futbolera y te la hacen comer con patatas. Si un niño enseña su habitación y hay un poster del cristiano ronaldo el 99% de los que allí entraran se alegra. Si tiene un póster de Alan Moore o de Lovecraft, aparte de que nadie sabe quienes son, se viene a la cabeza de que el niño "es rarito". No te digo nada si el niño en vez de llevar la camiseta del portero hortera de fútbol equis y jugar en ese equipo de barrio, se viste con sus amigos de cosplay...que decepción para todos, incluídos los padres que siempre guardan la esperanza de que el niño les saque de pobres dando patadas al cuero.

...y esto son unos potenciales asesinos. Un sábado por la tarde, ahí, sin salir de casa...raro, raro...

El forofismo se acentúa con la edad. Si unos jóvenes van disfrazados por el metro de sus personajes favoritos de Manga la gente se rie. Si van disfrazados de el equipo chimpun nadie se rie, porque si lo haces lo mismo te fostian.

Y esto no acaba aquí. El fútbol aplaudido por las masas obreras y clases bajas es la pantalla que oculta un enorme negocio de corrupción y prevendas políticas. En España los débitos de los clubes de fútbol en seguridad social ascienden a casi 1000 millones de euros. Tanto es así que si se pagara a tocateja -cosa que haríamos todos los demás, ciudadanos y empresas, la liga de primera división quebraría. El parado sin prestación que boquiabierto mira a sus ídolos correr tras la pelota tendría paro si esos mismos miserables hubieran pagado lo que les toca.

La federación española de fútbol es la piedra de toque de todo lo anterior. Denunciada su construcción en la localidad de Las Rozas, y a pesar de que en 2010 debería haber sido desalojada por sentencia firme, sigue estando allí. Imputados 7 ediles pperos de ese ayuntamiento, incluído alcalde y ex alcalde, se mantienen firmes porque "la federación española de futbol da fama a Las Rozas". Y a la gente, robada y vilipendiada, les parece bien. Y ahora que, por lo visto, ganaron un mundial, no los sacas ni con espátula. Hace falta mucho control mental, y del bueno, para que esto suceda.

 

Esto es normal y emocionante...

¿Y que opinan los jugadores de todo esto? Pues nada. En primer lugar se consideran élite, encumbrados en los brazos de los miserables que forman "la afición". Se follan a tías buenas, son el ejemplo de que se puede llegar lejos sin estudiar y casi sin saber hablar, conducen coches caros, viven en lugares exclusivos, montan negocios y salen en la tele. La gente les considera de su familia. Se muere uno y la gente llora más que si se les mueren sus padres. ¿Que van a decir?: "nuestros sueldos son escandalosos", "nuestro presidente engaña y es corrupto", o " no deberíamos ir al mundial de Brasil por las quejas de la población ante tal despilfarro". Estais locos. Estos tipos no dicen ni mú. Es cierto que algunos clubes -casi todos- les obligan a no decir nada, pero ellos están muy agustito así. Se besan su camiseta y su mierda de escudo hasta que cambian de equipo y se besan esa, acuden a ver a niños a hospitales si hay cámaras de televisión y les encanta jugar a la play y a las cartas en los viajes: el mundo ideal del aficionado medio. Unos cracks, vaya. ¿Que alguno se gasta dinero en alguna ONG? Claro. También alguno lee un libro de vez en cuando.

...y esto es una vergüenza, y una falta de respeto. Perroflauta tenías que ser...

Y todo esto es una maquinaria de control mental de cagarse, en la que una parte -muy grande- de la población cambia la libertad por ponerse una camiseta y salir a hacer el becerro a una fuente pública. Por supuesto, cuando la normalidad vuelve a su vida el lunes, la cantidad de mierda tragada es directamente proporcional a los gritos que darán en la próxima celebración. Por la cantidad e intensidad que oí ayer la gente está muchísimo más jodida de lo que parece y tragan mucha más mierda de la que dicen tragar.



 

lunes, 31 de marzo de 2014

Witchcraft: el juego de rol perdido y hallado en el templo

Y el otro día va EDGE y reimprime Witchcraft. Así, a pelo, sin vaselina. De flipar. La verdad es que había gente que lo pedía, unos tres o cuatro frikis. Pero por alguna razón incognoscible este juego (juegazo) vuelve a estar en las estanterías. A ver si al final vamos a criticar a EDGE por sacarlo de nuevo. Pues no.

Witchcraft, como decía antes, es un juegazo de cagarse en las bragas. Es la versión adulta de Vampiro la Mascará, el Drácula de Bram Stoker comparado con la saga de Corpúsculo. Directo, sin morralla, con un sistema sencillo que incluso permite jugarlo con cartas, CON EL TAROT, repleto de magia, de crímenes, de cultos inombrables... De todo.

Entorno compacto, personajes perfectamente complementados sin que mires al de al lado y digas "y que cojones hace el Ventrue este en este pollo que tenemos montado aquí". Si amigos, sé que me estoy jugando una vela negra con los vástagos del Mundo de Tinieblas, pero es que Witchcraft es un juego de verdad. Lo "otro" es una cosa molona para salir de bares y ponerte ropa de malote depresivo.

La pena es que Eden Studios, los que desarrollaron el sistema de Witchcraft (y el All Flesh Must be Eaten) no haya reventado bien y parezca que esté a punto de desaparecer. Hace tiempo estuve investigando que fue de C.J Carella, el creador del mundo de Witchcraft y resulta que el chaval abandonó todo lo del rol y se retiró a trabajar en una empresa de video juegos porque "había que pagar las facturas". Una pena porque este si que sabía lo que se traía entre manos... Y no me refiero al texto en si, si no en buena parte al tratamiento de lo Mágico (en mayúsculas) que se destila en el libro.

Con unas maravillosas ilustraciones, especialmente sugerentes las de RK Post, ilustrador de magic, y que dibujó algunas de las más inquietantes viñetas que yo he visto en el mundo del rol, hasta la tipografía de las letras y la hoja de personaje destila estilo, magia y oscuros secretos. A destacar la entrada a los capítulos, toda una colección de historias extrañas, de ganchos que por un lado dan miedito y por el otro te dicen "juégame".

Comparativa entre las dos ediciones. Fotografia procedente del blog Runequestredux.blogspot.com

 

Bien, pues casi nada de esto aparece en la nueva edición de EDGE. Quizás no sea esto importante, pero para mi si lo es. Eso si, el libro aparece "limpito", ordenado y con una letrita que parece el prospecto de la fluoxetina. Lo mejor es que cuesta 20 pavetes, motivo más que de sobra para ir a toda leche y comprarlo.

Eso si, yo me quedo con el de la primera edición, un libro que tengo al lado de uno de Aleister Crowley y otro de Eliphas Levi.

 

- Hola mire, que vengo a hablarle de satán, nuestro señor

- pues ya estás tardando

 

domingo, 26 de enero de 2014

Cuarenta años de dragones, mazmorras y otras cosas.

Pues si. Cómo pasa el tiempo. Hoy es este aniversario y parece que fue ayer. 1974. Todavía estaban liados los americanos en Vietnam, Led Zeppelin hacía de las suyas, en España estaban las cosas casi como ahora... En fin, que cuarenta años son muchos para todos y para D&D más aún.

Este año aparece Next, la cosa esta de la quinta edición y que se supone es un compendio de las anteriores remozadas. No me lo creo, pero da igual. Lo realmente importante es que Gigax y Arneson decidieron poner unos puntos de vida a unos soldaditos de plomo y poco a poco les fueron aumentando las capacidades y habilidades y al final interpretaron. Eso es lo importante. Gygax, un curioso cuasi chamán, aseguraba que había tenido sueños y reflejos de esos mundos inventados y que de alguna manera, tal y cómo nos pasa a nosotros a menudo, el rol era una representaciön de aquello, el famoso y esotérico "como es arriba es abajo".

Erik Davis, en su famoso y mega citado artículo "Calling Cthulhu" une juegos de rol y magia, entreviendo los nexos de unión de ambos aspectos en su faceta más distinguida: la creación "ex nihilo" de realidades y entes gracias a determinadas reglas y actos insufladores de vida.

Esta misma semana el admirado Alan Moore se descolgaba asegurando que vivíamos en una especie de crisis infantilista dónde los héroes (o super héroes) se habían convertido en un lastre cultural, anclados a unos formatos dirigidos a adolescentes del pasado que no habían superado su propio cambio generacional. Como he comentado por ahí, creo que es así, pero tampoco el mundo ha estado a la altura de ninguna circunstancia "adulta". Si el rol se inaguraba en la época de la guerra de Vietnam, podríamos fijarnos que pocas cosas han cambiado. El propio Punisher era un soldado que venía de esa guerra pero ahora le lavan la cara, dicen que viene de la guerra de Irak y todo cuadra. ¿Es esa una sociedad, un planeta que ha madurado? No. Entonces, ¿cómo van a madurar sus habitantes?. Imposible hacerlo, además, cuando lo único que nos queda es conseguir huir de este planeta, ese campo de concentración que cantaba Barón Rojo hace más de treinta años también, a través de unos dados y unas hojas de papel pintadas.

El rol y los cómics simplemente son una epidural cultural para poder dejar de sentir lo que Lovecraft denominaría "horror cósmico" en su ámbito más mundano. Cuarenta años han pasado para seguir trabajando más horas, ganar menos, oir y enterarnos de las mayores mierdas nunca escuchadas, pintadas todas ellas con bonitos colores para que no las prendamos en una puta hoguera todas las mañanas, junto con los perpetradores de tanta basura.

En días cumplo 43 años y me pregunto si seguiré jugando a esto cuando sea viejo. Si en la residencia donde acabe mis días cagándome encima -si es que llego y esto aguanta, que espero que no- habrá algún puto friki para poder jugar a Pathfinder o a D&D, o a leer el nuevo reborn de Spiderman. Espero que haya alguno porque no me veo bailando "el tractor amarillo", en el bingo o haciendo pilates chungos de esos de centro de día de mayores.

Mientras tanto, juguemos. Gracias a Gigax, a Arneson y hasta a Moore, tenemos un montón de dados que tirar por ahí.

 

 

 

jueves, 15 de agosto de 2013

Guerra Mundial Z: la reseña definitiva

No me he animado a ver la peli, así que he estado atento a las reseñas de la misma. Me resultaba curioso que el aspecto de "family-feber" del cartel en el que sale guay Brad Pitt como enérgico y preocupado padre de familia no tuviera una continuidad en la película. Este pasado fin de semana estuvimos mi novia y yo con Frank G. Rubio en su refugio de las montañas madrileñas, donde nos comentó algunos de los arquetipos metidos con calzador en Guerra Mundial Z, así que le dije que en cuanto lo publicara me haría eco en el blog. Pues lo prometido es deuda.

GUERRA MUNDIAL Z (la película)

Por Frank G. Rubio, publicado originalmente en nuestro blog http://kippel.blogs.generacion.net/


Dirigida por el perpetrador de la peor película de la serie Bond, hasta ahora realizada, y producida por, y protagonizada para mayor gloria de, Brad Pitt ya de entrada era difícil esperar sorpresa agradable alguna. Al menos por el lado de lo que buscamos los aficionados al cine de género (un mínimo de originalidad en el tratamiento de nuestras muy queridas y recurrentes temáticas), más con relación al peculiar subconjunto consagrado a los “muertos vivientes”, tan apocalípticos y arquetípicos ellos. Por lo demás cada día más devaluado este mitema por elaboraciones de muy exigua calidad. Aun recuerdo con prevención las aportaciones prescindibles de Danny Boyle y Fresnadillo (¡con lo que prometía este chico!) o la última e insoportable variante de El último hombre vivo. Es un género que huele ya, con las excepciones de rigor, a putrefacto como puede comprobarse visionando las últimas aportaciones del maestro Romero; aguardando quizás, me volveré optimista, la llegada de alguien joven y rompedor que de al asunto un nuevo giro de tuerca.

No es el caso, claro está, de la película dirigida por Marc Foster que dice inspirarse en la novela de Max Brooks con la misma precisión, sospechamos los que la hemos leído, con la que los discursos de Obama o Rajoy se refieren al mundo real.
La película, costosa y difícil de terminar por numerosas vicisitudes que no viene al cuento relatar, forma parte del “cine familiar” (la palabra “blockbuster” me parece repugnante) engendro elaborado por Hollywood para conseguir una innumerable multitud bípeda, puramente informe y multicultural, como audiencia y colocar todo tipo de lugares comunes, más o menos subliminales y edificantes, de corte ideológico y estupefaciente en el mayor número de agonizantes cerebros. Spielberg es el Einsenstein de esta variante del engaño sistemático, originada muy posiblemente con los autos sacramentales en el Barroco. Salvando las distancias que son ingentes.
El film, netamente apocalíptico en ocasiones y en linea con el inefable y prescindible Emmerich, comienza con un atasco de tráfico en la seminal ciudad de Filadelfia. Recuerdo al lector que así comienza el colapso de nuestra civilización en la olvidada e inteligente obra de Roberto Vacca, publicada por Editora Nacional en 1976, La morte di megalopoli (La muerte de Megalopolis).
Nos encontramos de lleno, y no por azar, en el mundo de los arquetipos refutando con ello los comentarios de algunos críticos que comentan no haber percibido mensajes ocultos, ni segundas intenciones como sí dicen encontrar (sic) en las producciones del “cine independiente”.
Los mensajes no están nada escondidos, cierto, pero son significativos. Nuestro protagonista es un hombre de familia con dos hijitas preciosas casado con una pelmaza cuya afición al móvil casi lleva a mal termino la misión costando unas cuantas vidas en el camino, trabaja en la ONU y es amigo de su Vicepresidente que, lo habéis adivinado, es obviamente negro. Quise decir afroamericano, con perdón. El gobierno USA ha desaparecido y todo está en manos de los militares que clasifican a la gente como ganado, por su bien claro está, cosa que se vive con encomiable candidez y resignación (“civismo”) por los receptores. Hasta ahora, más o menos, la realidad a pie de tierra de la Norteamérica post-11S. Tras ser rescatados se une a la familia maravillosa acosada por los zombis, que no son otra cosa que gente de la calle rabiosa por mor de un virus (quizás el “Crisis Pandemicus”), un niño mejicano procedente de una familia de inmigrantes ilegales que añade, sin duda, el necesario aporte genético a la matriarcal unidad de destino en lo universal-global que protagoniza este bodrio. Otro toque nauseabundo de buen rollito “políticamente correcto”.
Buscando el origen de todo el entuerto se desplaza a Corea de aquí, tras revelaciones oscuras y acción trepidante, es remitido a Israel donde el Mossad ya estaba enterado de todo y había edificado un muro en torno a Jerusalén para proteger manu miltari a multitudes exultantes de abrahamismo congénito; otro virus multidimensional y global de difícil erradicación, añado melifluo. Aquí asistiremos a “magnificas” escenas infográficas, en la línea de las abominables entregas de El señor de los anillos, donde multitudes inerradicables y rabiosas asaltan tan sagrado enclave definitorio de nuestra civilización, mientras nuestro héroe huye en un avión de Bielorrusia acompañado de una militar israelí modélicamente virilizada, como mandan los cánones de la androginia eugenésica. que diría Pilar Baselga, de nuestros vendidos, a la gente legumbre e insecto de un lejano y subterráneo pasado, clanes de la clase dirigente. Todo tendrá resolución gozosa y salvífica en Gales, en un laboratorio donde conservan un ejemplar de nuestra entrañable y africana Eva mitocondrial zombificada y con ganas de morder. La clave: infectarse con enfermedad para evitar el virus. Lo previsto: masacrar y quedarse con el antídoto.
La domesticación del zombi, que ya formaba parte como “valor” de las entregas postreras de Romero, prosigue hasta el punto que pronto el muerto viviente coincidirá con el ser humano normal: el hombre sin atributos propio de la muchedumbre solitaria multicultural e infecta que puebla las megalópolis del siglo XXI. Nuestros “hermanos”.
Un crítico de buena fe aunque algo despistado se queja: lo que más me molesta al respecto, es que hayan continuado con la domesticación al zombi para hacerlo un producto familiar, como ya se viene haciendo desde hace unos años. ¿A qué me refiero con esto? A que el zombi se ha convertido en una criatura inocente, no en el sentido de que no haga daño, si no que cada vez es menos explícito.
Entérate guapo: El zombi somos nosotros, vistos desde su perspectiva World Wide Fund amante de las verdes praderas. Las escenas finales, nada inocentes de recuperación del señorío humano a golpe de rifle, lanzallamas y tanqueta; la reconquista de Moscú y las multitudes zombies deambulando por lugares repletos de mezquitas (¿la meca?), no parecen nada inocentes aunque no estén “ocultas”.
Bodrio pues indescriptible, que dará mucho dinero y atornillará aun más las mentes-letrina de los “espectradores” a las imbecilidades de la agenda globalista. La combinación de Bernays, con Zuckerberg y

Gramsci, sigue funcionando. Hechizos baratos en el umbral de la incineración…






 

sábado, 25 de mayo de 2013

Celebrando el Día del Orgullo friki con la Pathfinder Society: sufriendo (mucho) con las Danger Girls

(Pido disculpas por la excesiva falta de fotos, pero es que lo he pasado tan MAL en esta partida que del miedo no he sacado ni fotos... Han pasado dos horas desde entonces y todavía me tiemblan las piernas y me siento MAL...)

 

Encantado de jugar un escenario de la Pathfinder Society en San Sebastián de los Reyes, hacia allí me dirigí, en concreto a casa de Alberto Mejías, que hace de máster.

Descubro que para la partida, The Citadel of Flames, llevaremos todos personajes femeninos. Me llevo a Maricielo en su estrenado level 5 y el resto es Miguelón (con la barda del látigo que se untó Maricielo en un pasado escenario), Rex (creo que era así tu nombre, así que así que continuará siéndolo el resto del resumen), Pedro con una maga (a la postre y para Maricielo, sería el personaje decisivo en esta partida) y Nagash con una clériga pregenerada de nivel 4.

Celebrando el día sel Orgullo Friki. Al final terminaríamos en el tanatorio.

 

Si el escenario se llama La ciudadela de las Llamas, nos hacemos a la idea que, otra cosa no, pero fuego iba a haber como para exportar, así que compramos unos geles untables anti fuego, hielos para congelar cosas y demás...y allá vamos, después de comprarme, con la música de Mercadona de fondo, una cimitarra +1.

 

Llegamos a la entrada de la ciudadela y nos aparecen unos elementales de fuego... Aquí me doy cuenta, junto con Nagash, que hay algo "que no va bien". Estamos fallando todo con los dados, incluido iniciativas. Bueno, no pasa nada. Unas misteriosas bolas de fuego nos perseguirán en la siguiente sala... Alguien las envía, pero descubrimos que un mago nos espía a través de una ínfima grieta de la pared, que le sirve de mirilla.. Le damos cuchichi a él y a las bolas con algún pequeño apuro y tal, pero sigo sin estar convencido de cómo va esto y eso que ni he perdido un punto de vida... No lo sé es algo extraño, paranoico...pero lo confirmaremos en breve, lamentablemente...

La escenita del mago voyeur.

Tenemos que cruzar un puente semi derruido con una gran caída de hasta 50 pies en su parte más profunda. Vale. Maricelo con un +12 a acrobacias (había pillado unas botas de +5 a estas movidas) se lo pasa que ni lo piensa y enganchada una cuerda a la clérigo de Nagash, intentan que ésta lo pase. Falla. Maricielo intenta subirla tirando de la cuerda. Falla. Estupendo. Aparece un hijoputa con alas que se lanza contra la clériga y la destroza. Maricielo tira para arriba. No es suficiente. La barda intenta enganchar a la clériga con el látigo. No llega. El bicho con alas no ceja sus ataques, al final consigo tirar de la barda y el de las alas se engancha a mi. Me da con todo, mientras yo no llego a su AC de 23. Menos mal que la maga le va bajando poco a poco. A duras penas, y porque Alberto se medio equivoca (y que nosotros no apuramos del todo nuestras posibilidades) nos cargamos al bicho. Siguen mis sentimientos de que esto "no tira". Nagash y yo nos miramos de vez en cuando (ambos somos Cheliax) y movemos la cabeza negativamente...

Cámara final, espectacular: ríos de lava ardiente recorren la sala, así como muros de fuego. Estos hacen daño, pero los rios de lava hacen el daño de dios es cristo padre señor nuestro amén.

Dos lemures, en una sala pequeñita anda más llegar, nos estorban más que nos hacen daño. En esa sala de la lava, un mago nos tira un darkness y nuestras tiradas de ataque se dividen a un 50% (en realidad era un 20%, por la luz que daban los muros de fuego) y nos lanza un fireball que NOS PONE DE VERANO. Me deja con un punto de vida. Lo dicho. Esto no tira, y ahora no pinta nada bien.

Y aquí llega, para mi el momento de la partida. Justo ahora, Nagash, con poca vida se va hacia el malo, atraviesa el muro de fuego (no se da cuenta de ello) y MUERE. Estupendo. Miguelón y la barda empiezan a jugar al ratón al gato y yo ME ACOJONO Y ME PIRO.

( es justo en este momento cuando empiezo a pensar en la posibilidad de que Maricielo muera. Y me asusta. La he cogido cariño a la capulla esta, joder. Me meto en una conversación con Pedro, donde MIENTO -ahora, dos horas y pico después lo sé- y le digo que "como jugador quiero intentar cargarme al malo, pero Maricielo no lo ve claro". Pedro me intenta convencer de que lo podemos hacer. Estoy muy nervioso, yo, Enrique Freire. Joder, qué me pasa. Pedro me dice de hacer el combo "cargas, y luego te hago invisible". Sigo pensándolo. Nagash a muerto, la maga y yo estamos fuera, curándonos, y la barda intenta aguantar. Al final recurro hasta a mis amuletos, los que llevo al cuello, y los saco de debajo de mi camiseta. Maricielo va a cargar.)

Curado a tope y con la maga detrás cargo contra el mago, que ya no tiene el darkness. Cruzo los dedos, tiro los dados... Crítico. Y confirmo al crítico. 37 de daño.

( aquí cuando soy consciente de que Maricielo SI quería jugar, y que era yo el que ponía excusas... Es un clásico del psicoanálisis: el autoengaño camuflado de excusa. Tomo nota. Por eso escribo esto)

Ahora liberada la tensión, todo es más fácil. La maga me vuelve invisible después de cada ataque. Al malo le meto 70 puntos (él se me te potis que le recuperan) y Miguelón hace su parte jorobando al malo, mientras la maga le lanza misiles mágicos... Cae, después de todo. Hacemos las misiones y tal, pero me quedo con mal cuerpo. Es ahora cuando después de ello, y ya algo más tranquilo, me doy cuenta de la gran fuerza que tienen el rol. Son estas cosas los que hacen grande este juego.

Resumen:

- que estés en nivel 5 no hace que todo sea coser y cantar.

- es preferible comprarte todos los +1 que puedas antes de hacerte con cualquier piedra, incluída la Dusty Rose.

- jugando con másters así hay que ir con mucho cuidadín.

- Maricielo es arriesgada, a pesar de ser caótica neutral. Jugará siempre que pueda, así que yo me esconderé debajo de ella y no al contrario.

Un abrazo a todos, gracias por la invitación y al máster por poner casa, palomitas y pizza.

Salvo catástrofe, nos vemos en Thornkeep lvl 3 la semana que viene.

 

 

 

sábado, 6 de abril de 2013

Máquinas Mortales: Darwinismo municipal con regusto Steampunk

Creo que he comentado alguna vez en este blog que algunos libros de supuesta literatura para jóvenes superan con creces la de adultos. Túneles es un buen ejemplo. Otro es la serie Maquinas Mortales.

Recomendado profusamente por mi amigo Alfredo Lara, coordinador histórico, entre otras cosas de la editorial de culto Valdemar, me hice con estos dos libros - la serie son 4, pero en castellano solo ha publicado dos Espasa- hace ya tiempo. Fue empezar uno y leerme ambos en un suspiro.

 

Siglo 52 (empezamos bien): la humanidad ha continuado cayendo en barrena, aceptando a los "dadores de valores" y "creadores de ideas" hasta el punto de aceptar el próximo paso en la Teoría de la Evolución: el Darwinismo Municipal. Esto significa que la ciudad más fuerte se come a la más débil. Literalmente. ¿ y como se hace esto? ¿Se compra deuda y bonos hasta que revienta el sistema y colapsa? Pues no: se "monta" la ciudad en unas plataformas, se ponen unas cadenas y unas ruedas tractoras, se le abre una boca y venga, a cazar ciudades.

Corre que te pillo.

 

No se puede negar que la idea es, cuando menos, original. Pero es que esa idea se complementa con otras cositas que hacen que la obra sea un orgasmo apocalíptico. El recuerdo de un pasado "antitracción", la herejía de ciudades que no se movían, personajes torturados física y mentalmente, violencia y entornos pesadillescos, paisajes arrasados, la esclavitud como mal menor aceptado, nuevos dioses tan falsarios como los antiguos y una especial atmósfera opresiva, hace de estos libros algo más que literatura para jóvenes.

 

Recuerda esta serie a muchas cosas. Me recuerda a las ciudades colmena de Warhammer 40.000 con esas estratificaciones sociales, donde los de abajo viven en las cloacas y la oligarquía en los barrios altos. Me viene a la menten un tufillo Steampunk por el simple hecho de una tecnología arcaica, que aunque no basada en el carbón, echa humo por todos los lados, incluídos los atuendos de los protagonistas de la serie, incluídos los globos a motor. Me recuerda a Terminator, donde el único recuerdo de las civilizaciones pasadas se refleja en los Stalker, máquinas antropomorfas de matar, restos de una guerra que nadie ganó pero que perviven lo que alcancen sus vetustas baterías... Recuerda muchas cosas, pero simplemente como paisaje narrativo, como ancla y guiño al lector actual. Lo demás es nuevo, fresco, desenfadado y carente de complejos. Este tipo, el Reeve este, se ha bajado los pantalones y se ha cagado en la supuesta literatura juvenil "ad hoc". Y menos mal, porque me lo he pasado fenomenal.

No destripo nada más de la historia, no creo que haga falta. El marco de la misma es tan sólido que pase lo que pase tienes ganas de leerlo.

La lástima es que solo se hayan publicado los dos primeros libros, Máquinas Mortales y El Oro del Depredador, de los cuatro de la serie. Tanta mierda vampírica por ahí y esto sin concluir.... En fin.

Recomendable para todo aquél que quiera dar sentido a algunas de las cosas que están pasando ahora y aquí. Ya, ya sé que alguien va a decir que le saco punta a todo... Pero es que nos lo estan poniendo a huevo.

 

jueves, 17 de enero de 2013

Llora como una mujer lo que no supiste defender como un Dragón.

Arriesgándome a que se me llame machista (tantas cosas me han llamado ya a estas alturas de vida...) y reconociendo que el título puede ser algo exagerado (me gustaba mucho), voy a decir unas cuantas cosas que me han venido a la cabeza después de pasar por el blog de la frikoteca y leer a su autor (creo) comentar unas cuantas cosas sobre las quejas de su mujer sobre sus compras roleras. Este es el texto inspirador:

"Hace poco fui a casa de un amigo y me enseñó su pequeña estantería de rol. Habíamos ido dos personas a su casa y ambos nos tiramos un buen rato cotilleando, ojeando libros, haciendo comentarios... y al final el colega digo "jo, qué alegría. Cuando viene mi familia sólo dicen 'qué bonito' y ni los cogen, ni los miran, ni nada.". Así que supongo que, al contrario que los dragones, a nosotros sí nos gusta enseñar nuestro botín ;)."

Que pena. Resulta lamentable que estas cosas pasen y que sucedan en un ámbito tan cotidiano y ensalzador de lo mejor del ser humano como es la familia y su germen -literal- la pareja. Al otro lado, por poner un ejemplo de lo más vomitivo, están los vídeos y fotos de boda y luna de miel, esa experiencia de la que afortunadamente he conseguido irme librando en un buen número de casos y que toda la gente asegura haber visto y al mismo tiempo reconocer tras una falsa sonrisa que es un coñazo marinero y que son obligados a ver a todo el que toca el felpudo del nidito feliz en cuestión...

El caso es que me resulta curioso y ciertamente enervante, encontrarme en "cosas frikis" como unas jornadas, la Pathfinder Society, una partida de rol o de airsoft o la feria del cómic a un montón de varones al borde del ataque de nervios "porque si me retraso/ compro muchas cosas/ o no llamo cada cinco minutos" mi novia/mujer o parienta (término especialmente zarrapastroso) me la monta.

Reconozcámoslo: las tías son muy aburridas. Y no debería ser así, no hay motivo, pero lo son. (En este momento debería hablar de mi novia, exactamente lo contrario de todo esto, o de esas chicas que no lo son, pero espero que una y otras se den por aludidas para no acabar dando demasiado la chapa en esta entrada). Hay un problema con las mujeres y es que básicamente no tienen aficiones. O mejor dicho, como oí una vez a un chaval en una partida de airsoft "mi mujer si tiene una afición, joderme a mi". Es muy difícil para un friki que una persona sin aficiones -las que sean, desde el patchwork a las casas de muñecas, los coches o los gatos abandonados- intente a hacer la prueba de ponerse en el lugar de uno que SI las tiene. Más si estas aficiones pasan por jugar "con muñequitos/ cartitas/ elfitos/ daditos".

Curiosamente el signo de los tiempos de mierda estos que estamos viviendo me han hecho contemplar un evento que nunca creí que iba a ver: ahora a las mujeres les gusta al fútbol. Porque están buenos los jugadores, porque se han masculinizado en lo peor que podrían haber hecho - aparte del tabaco y el alcohol- por lo que sea, pero en esa mierda si empatizan. Supongo que la razón base de todo es ese tongo lirongo vendido como el mayor de los avances de la humanidad: la igualdad. Pero las cosas son así.

Por supuesto la familia tampoco queda atrás en esas miradas y comentarios despectivos a todo lo que no sea lo "normal". De la familia, ese núcleo de horrores, traumas y concesiones, esas mismas que no harías ni a tu peor enemigo pero que en familia permites una vez tras otra, no podemos esperar mucho, pero las mujeres decepcionan mucho más. Debe ser por lo del sexo y tal.

Hace años conocí a una persona, ex agente del CNI y judío, que me dijo una cosa muy inquietante: " cuando la mujer consigue la cueva y los cachorros se transforma en otro ser". El tipo lo debía saber bien: tenía 5 ex mujeres y varios hijos con algunas de ellas... Estaba arruinado a pensiones... El caso es que he conocido a mujeres que eran una cosa "antes" y otra "después" de lo de la cueva y tal. ¿Era una estrategia? ¿Estaba todo tramado o simplemente "cambian" las expectativas vitales cuando te apoltronas en el trono de hierro del matrimonio?. No lo sé. Ni me importa. Solo reflexiono.

No piensen, señoras y señores, que todo se va a quedar en el lado femenino, no. Porque digo yo ¿que cojones hace un friki con una chica que no comparta NINGUNA ni sus aficiones? Y me refiero a que la chica tenga inclinaciones frikis ANTES de conocer a un friki, no que sucedan esos tristes acontecimientos que acaban relatándose en foros como la BSK, los de mountain bike o los del Flames of War y que suelen decir así: " yo a mi parienta/novia/mujer la compré (lo que sea) a ver si se animaba. Fue dos veces y nunca más. Ahí está (lo que sea) aparcado en (donde quepa)". Chicos, esto está mal. Hay que buscar mejor. Tanto pathfinder y no encontraos ná interesante...

Estimados amigos, dragones acaparadores de tesoros frikis: insistid en vuestro frikismo.

Estimadas amigas no frikis: haced algo creativo con vuestro tiempo. Seréis más felices, independientes y entenderéis mejor al crío de cuarenta años que tenéis al lado.

Estimadas amigas frikis: que suerte teneis, jodías, que sois las más buscadas en las jornadas. Y si hacéis cosplays ni os cuento.

Seguro que con esta entrada he hecho un montón de amigos, y sobre todo amigas. Chicas, yo estoy cogido por una friki. Buscaos a otro a quien arruinar su tesoro.

 

jueves, 10 de enero de 2013

CHOOSE YOUR WEAPON

Siempre me ha gustado mucho ese concepto que dice que de alguna manera los dados que manejamos en los juegos de rol se corresponden a una especie de armería poliédrica.

Desde luego los dados son algo más de lo que parece... Son la unión entre nuestro mundo y el devenir "del otro"... Pero esta vez me quedo con el concepto de "arma" que tienen los dados, así que me he puesto a sacar fotitos a los míos para de esa manera enseñaros mi "armería". Espero que os gusten.

Mis tesssorossssssss...

De arriba a abajo : mi última adquisición, unos Game Science americanos, los del Coronel Zocchi, ese viejete tan majo y que tiene la manía de dar unas chapas terribles sobre sus creaciones. Frikismo máximo.

Lo último de lo último de Q-workshop y Pathfinder, los dados de la aventura Serpent's Skull.

Más de Q-workshop: unos de Cthulhu. Que no falte el pulpo alado.

Unos forest, en este caso los blancos, que hay colores pa aburrir. Se ven mal los números, pero da igual, son una pasada.

 

 

De arriba a abajo: unos Chessex muy bonitos y sólidos.

Unos Elfic transparentes, con sus runas enmarcándolos. Q-workshop.

Los negros y amarillos son de los primeros dados que llegaron a España de Q-workshop, unos Runic. Se notaban falletes, pero entonces eran la de dios.

Más de Q-workshop, los simples y baratos Elfic, sin runas. Me gusta el tacto de estos y el color transparente brumoso.

 

Estos son con los que juego habitualmente. Arriba una serie limitada Elfic Rune... Pero fluorescentes, brillan (y mucho) en la oscuridad. De Q-workshop, claro. 30 € del vellón... Tienen un acabado magnífico.

Debajo unos metálicos. Molan mucho, son caros y son pequeños. Eso si, es una pasada agitarlos en la mano y oirlos sonar. Con el D20 se hacen unas peonzas estupendas. En breve creo que pillaré metálicos más grandes... He visto unos Steampunk preciosos...

Unos cuantos raros para terminar. Arriba, los rojos de punto negro, son unos dados que venían en el juego de Crimson Skies de Wizkids que ahora utilizo para Dragon Age como el dado Dragón.

Debajo los dados de los Banson Raiders, del Mechwarrior de Wizkids. Los tengo muchísimo cariño, he jugado y ganado mil partidas de mechas con ellos y los sigo utilizando para Dragon Age.

Más abajo más dados de Q- workshop, otros de los primeros que salieron y que todos flipábamos tanto.

Por último, esos dados que compras y no sabes muy bien para qué. Los supositorios del rol.

La nueva colección de qworkshop y su nueva línea de tableros de juego. Se tiran los pájaros a las escopetas...

 

jueves, 20 de diciembre de 2012

El Hobbit, la película. Viva el exceso.

No soy bueno haciendo reseñas. De nada. Ni de libros, ni de rol, ni de cine. Y eso que he hecho un montón para los más variados medios. Intrusismo profesional, se llama. Hombre, si me pongo hasta me quedan decentes y me las publican. Hubo un tiempo que hasta me las pagaban... España iba bien...

Ayer vi El Hobbit. Y salí encantado. Y mi novia. La miraba de vez en cuando y estaba con la boca abierta y lo único que me susurraba era "que pasada". Hacía diez años que nos conocimos y que vimos El Señor de los Anillos, así que de alguna manera cerrábamos un círculo.

Después de ver la película me ha sorprendido ver ceñudas crónicas y reseñas de la misma sobre "el ritmo" de la película, lo tarde "que entra", el exceso de la misma, y el egocentrismo de Jackson. Sinceramente no entiendo nada.

Ese trozo lento de la presentación de los personajes, los famosos y aburridos 45 minutos, me parecieron tan bien hechos y con tantos detalles que me supieron a poco. Me gustó ver sus ropas, sus armaduras (claramente inspiradas en Wayne Reinolds y sus dibujos para D&D 4), sus peinados... Todo. Siempre es complicado presentar tantos personajes. Hasta a Kurosawa le costó hacerlo con siete en sus famosos Los Siete Samurais. Peter Jackson no lo iba a tener más fácil por contar con la obra de Tolkien. Pero magistral. Evidentemente, en una sociedad del quiero y lo tengo, 45 minutos es una barbaridad de tiempo, más si estás a dos días del Fin del Mundo, pero si llevas 5 años esperando los brotes verdes, 45 minutos no es nada.


Que la película es "excesiva". En recursos, en humor, en tomas aéreas, en carreras, en movimiento de cámara.... Claro. Menos mal. Porque voy al cine a eso, copón. A que se excedan. Vivimos en un exceso continuo de vida, de familia, de trabajo y en todo lo bueno (salario, sexo o Peter Jackson en la Tierra Media) queremos ser raquíticos, perfectos, tranquilos. Pues no. Excédanse, por favor.

Que si la película no se parece al libro. Ni tu vida a la que soñaste, fijo. Las cosas son así. Tolkien es una maravilla pero ni el mismo tenía claro el tono de sus libros. El tono vital de el Hobbit difiere de la ampulosidad épica de El Señor de los Anillos. Leí los libros, es más, los sigo leyendo y quiero ver en el cine la explosión de los mismos. A Tolkien le hubiera encantado Jackson.

Que se ha sobreexcedido en el metraje y en tres películas. Pues si. Pero es que este es el signo de los tiempos. Todo está innecesariamente alargado. Occidente y su civilización, por poner un ejemplo. Los comentarios a la Biblia por poner otro. La Historia de Jesús, ahora que es Navidad, donde no hay NADA escrito ni fuente histórica y se sigue dando vueltas a todo, incluida vaca y buey, y vendiendo libros para decir que los reyes magos venían de la posterior Atlántida, el mítico Tartessos. Nadie habla de esos excesos, impuestos manu militari por los poderes fácticos más ladinos y en cambio lo miramos con lupa en eso que no tiene ninguna importancia, en el simple divertimento.

Hay que agradecer a Jackson que gran parte de ese excesivo metraje sea para enfocarlo en la naturaleza y los paisajes, ese gran remanso de agua de las novelas de Tolkien del que, afortunadamente, yo tampoco dejo de beber. Quiero estar en esos bosques, comer las setas del mago-loco-chamán y hablar con las polillas, retozar en el verde de la Comarca y descender a las entrañas de las montañas para intuir sus secretos. De vivir tanto en la Tierra Mierda, nuestro estupendo primer mundo, no me harto de recorrer el verde y los bosques de la Tierra Media.

Se me hizo corta la película. A mi novia más. Dos minutos antes de que acabara tuvimos esta conversación:

-"¿cuándo llegan a la montaña?"

-"chata, la peli está acabando ya... Es que va a haber dos más..."

- "ya decía yo. Estaba pensando si es que no llegan... Y ya llevamos un buen rato de peli..."

-" llevamos casi tres horas..." Contesto.

- "pues se me han hecho cortas.."

-" y a mi, y a mi..." Respondí con una sonrisa.

Excédase señor Jackson. El resto de este planeta jodido se lo agradecerá.

domingo, 18 de marzo de 2012

Lagarto, Lagarto...

David Icke es un tipo curioso con una curiosa historia. Ex portero de fútbol de la liga inglesa, ex comentarista deportivo y periodista, este personaje un tanto anodino se hizo famoso allá por los primeros años de los 90 del siglo pasado cuando comenzó a defender la idea de que la raza humana está esclavizada –sin ella saberlo, claro- a una estirpe de lagartos inteligentes y bípedos. Si, han leído ustedes bien: a unos lagartos. Como los de la serie “V”, por poner un ejemplo "cercano". Dichos lagartos coparían los lugares preeminentes de poder desde la más remota antigüedad y además se habrían mezclado con los humanos dando lugar a una raza híbrida a la que Icke denomina Illuminati.
La idea no era demasiado original. Ya por los años 70 el ex jesuita y experto en el fenómeno OVNI Salvador Freixedo defendía la “malignidad” de los supuestos visitantes de otros mundos. Aún hoy este personaje, de 86 años de edad, equipara a esos extraños personajes de los que algunos aseguran haber tenido o mantener algún tipo de contacto, con los antiguos y despiadados dioses descritos en el Antiguo testamento, así como en otras religiones más antiguas aún y en las que se basaron los escribas judíos para componer sus textos.
El caso es que Icke concretamente señala con el dedo y acusa a esa raza ofidia, y a sus descendientes mitad humanos y mitad lagartos, de llevar a la Humanidad a donde estamos: una esclavitud innegable sin posibilidad de vuelta atrás y que, además, irá a peor, comprimiendo cada vez más su mordida sobre nuestros cada vez más débiles cuellos…
Me gusta la hipótesis de Icke. No es que me la crea. Es que me la quiero creer. Me cuesta mucho menos asimilar que todo el caos y la estupidez reinante que veo a mi alrededor se debe al maligno plan de una raza lagartoide extraterrestre, responsable de enseñarnos la agricultura, el fuego y otras artes, sacándonos  de nuestro estado natural de desnudez paradisíaca, que pensar que los responsables de la crisis, las guerras y las especulaciones, son risueños padres de familia respetados por la comunidad,  que bendicen los alimentos antes de comer y que se  golpean el pecho los domingos por la mañana en misa. Quiero creer que los que nos dictan todos los días que hacer, que no hacer, a quien señalar con el dedo, que lomos acariciar para llegar a fin de mes, quien tiene que morir o vivir, son unos putos lagartos venidos de una puñetera estrella lejana en una puñetera nave espacial, instalados en este planeta desde que el ser humano a penas se erguía en la sabana Africana, y no unos tipos con unos curriculums estupendos, la envidia de sus vecinos. No puedo creer que seres humanos hayan ya decidido las fechas de invasión de Irán, que decidieran desde el Vaticano comprar oro antes de la crisis cuando estaba barato ó que incumplieran déficits monetarios previendo que luego obligarían a los demás a cumplirlos cuando ellos decidieran y les vinieran bien. No. Esos, sin duda, son lagartos o sus bastardos descendientes. Y habrá que luchar contra ellos, como Donovan, el intrépido reportero de la serie “V”… Cualquier cosa antes que darse cuenta de que todo esto lo hemos hecho nosotros, los humanos, con nuestras manitas y nuestra tricotosa.
Enrique Freire.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Firewall, Fireball

"El sabio hace lo que tiene que hacer y luego se retira"
Tao te King.

Decido que me voy a pasar por Sol cinco minutos, a ver que hay por ahí. Ni más ni menos. Cuando pasas de los 40 se ven las cosas de otra manera, muy alejadas de cuando compartiste manifa con el cojo Mantecas...hay que ver cómo pasa el tiempo...
Tengo que trabajar y me niego a ir allí con el mono del curro, en mi caso, el traje y adyacentes. Adecúo mi trabajo a mi visita a Sol y me visto de negro, con una camiseta de Deep Purple en el que un Dragón Chino abre las fauces mientras se retuerce entre la D y la P juntas. Bermudas oscuros y mi mochila más radical de Oakley, por si hay que correr. Y por si hay que tragar humo, un Shemagh americano como los que llevan en Irak y Afghanistán. Muchas precauciones, tío- pienso. Pero es que ya me conozco el tema...
Sigo con mi idea de los cinco minutos. Transcurre el día y por la tarde visita obligada al Generación X de la calle de Puebla, a ver si hay algo nuevo del Caballero Luna (no sé porqué, pero me ha dado por este tipo..). Lourdes me dice que acaban de prohibir la concentración. Mal empezamos. Tengo dudas sobre si ir o no. Estoy al lado de Sol y tuerzo el gesto. Pues no voy. Pero eso de que algo sea ilegal siempre hace que me suba la testosterona más que un Anadrol. Voy para allá después de hacerme el remolón entre las estanterías de tebeos, remeditando todo. Acuario que es uno.
    Compro un Monster y mientras paso por la FNAC dudo entre entrar y ver si algún disco nuevo. Paso. Voy a ver de qué va esto que lo mismo disuelven todo el lío antes de que llegue. Silbo algo que no sé que és, cuando aparece por mi izquierda un poli nacional.
- Documentación, por favor.
- Claro - contesto mientras rebusco en mis bolsillos
- ¿Puede abrir la mochila?.
- Por supuesto.
El compañero me mira rápidamente la mochila y pasa desapercibido el Shemagh (es un pañuelo palestino pero más pequeño y kaki).
- ¿Dónde va, por favor?
- He quedado con un amigo.- miento.
- ¿No sabe que la concentración está prohibida?
- No sabía que había una concentración.- re-miento.
El otro poli da la vuelta al carnet y veo que se le sube una ceja. Si, soy del 71, no tengo rastas y hago preses de banca con más de 80 kilos. No, no soy un perroflauta. Si fuera con mi habitaul traje ni me habríais mirado, como siempre. Cosas de la Democracia. La nuestra, claro. La de los ladrones de traje y en despachos... pero eso lo dejo para otros blogs.
Les doy las gracias, apuro mi Monster, vuelvo a silbar eso que no sé que es, sonrío y decido que me quedo tres horas. Lo han conseguido, me han convencido.
Llego a Sol y pongo durante unos minutos el "Freak-Mode" en ON. Leo las pancartas, los carteles y sobre todo y como la mayoría, miro. Y busco mis referencias. Veo camisetas Heavys, algunas de Star Wars (una de Vader que me señala con un dedo me hace respingar), muchas de superhéroes. Detrás mío un chaval lleva una de Ghost In The Shell, del Hombre que Ríe. Yo también. La gente sabe como mezclarlo todo y más en un evento así. La plaza de Sol es un caos de colorines, pero antes de todo era, es, la típica sartén hormigonada en la que se han convertido los espacios sociales de nuestra capital (más de unos que de otros), con lo que la crítica es inexistente. Veo una camiseta de Targaryen y una chapa de la Patrulla X. El frikismo es simplemente un Firewall, un muro de contención, un explosivo reactivo frente a la realidad de nuestro día a día, sea reivindicativa, pasiva o lo que sea. De otra manera, al menos para mí, esto sería insufrible, simplemente por lo feo que es todo. De vez en cuando ese Firewall sale más allá de sus débiles contenciones y avanza como un Kamehameha. Eso pasa en el Sonisphere, en el Wacken, en la Feria del Cómic, en la del Manga, en una mesa de rol o buscando un avatar para poner en el foro de Archiroleros o en el de la BSK. La gente quiere decir "¿Ves la mierda que llevo dibujada en la camiseta? ¿Ves a este Green Lantern, a este Eddie, a este Capitán America o a este Goku? pues esto es mierda, pero lo que tu me ofreces es más mierda aún, porque no me río con ella, estoy sometida a ella y además cuando me hago viejo creo que vivir así es lo normal".
Eso es Sol. Es una reivindicación de "Si, esto puede ser mierda, pero lo que me ofrecéis es una IBM, una inmensa bola de mierda. Y además, alguien os lo tiene que decir, no sea que se os olvide".
Vuelvo a silbar la cancioncilla y me doy cuenta de cual es. Fireball, de los Purple, claro. ¿Y que no es Sol, si no una inmensa bola de fuego, un proyectil mágico de tamaño super-XXL-gargantuesco?
Y con mi Firewall activado y preparando un enorme Fireball, levanto los brazos y canto "que no nos representan, que no, que no".
A mi, por lo menos, desde luego.

(dedicado a Belia, que me dió la verdadera bola de fuego para concretar todo esto)