Frikis, reuníos!

El mundo es de los frikis. Todo el mundo lo sabe, pero prefieren ignorarlo y continuar con sus vidas, familias, hipotecas, convencionalismos sociales y lobotomías varias. Ellos disimulan, nos miran de reojo, con recelo. Saben que lo sabemos. Tenemos el control... de nuestras mentes, que ya es pedir mucho.

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martes, 17 de noviembre de 2015

ECLIPSE PHASE ME PONE CACHONDO. MUCHO.

Hay cosas del panorama friki que si las reflexionas te sorprendes de que hayan triunfado, más que nada porque no son muy originales. O mejor dicho, hay cosas en la realidad que las superan. La Guerra de las Galaxias o los superhéroes manejan arquetipos que encontramos en la mitología griega o en la Egipcia, en el concepto de la atracción de lo prohibido, ese ojo de Sauron que emponzoña el alma del que lo mira, aunque solo sea por ver "que hay ahí". Matrix tampoco era muy original, pero recolocaba las piezas, las bañaba del viejo concepto hinduísta de que "todo es Maya" (ilusión) y palante. Un bombazo. Que si, que luego sale la peña que si es mejor Dark City, que si los Wachisky tuvieron potra y que si las demás partes sobraban. Que si.

¿Juego de Tronos? El final del reino visigodo no es menos.

 

Es indudable que el inconsciente colectivo del que hablaba el autodidacta de Jung participa de algunos sitios que son todos comunes (por eso se llama colectivo) y que incluso el esoterismo ha intentado justificar su existencia con las famosas bibliotecas Akásikas, esos centros de conocimiento en el que nuestro cuerpo astral desdoblado bebe de fuentes allí encerradas... Ejem... A lo que voy: todo parece que tiene las mismas claves y que dependiendo de la composición de esas piezas surge algo que "nos suena" o mejor dicho, nos reverbera en alguna parte, quizás esa que "reconoce" de dónde sale todo eso...

 

Eso me ha pasado al leer no muy detenidamente las 50 páginas del inicio rápido de Eclipse Phase. Y es que sin ver algo realmente flipante en cuanto a reglas (va de percentiles, como La Llamada) me encanta el transfondo y el ajuste de ese (manido) sistema para dar vida a la idea de que la Humanidad ya se ha convertido en algo más que cuerpos físicos: somos Red, estamos en la Red, cabemos en un pendrive y nuestro cerebro puede ser "volcado" en otro u otros cuerpos, muy del gusto cyberpunk a lo Ghost in the Shell. Como digo no es original, pero si está muy ordenada y justificada por su transfondo. No es de extrañar tampoco: la empresa que saca el juego en ingles es Catalyst Games son los del Shadowrun y los que originalmente hicieron CthulhuTech. Algo ya saben de eso, desde luego. Es más, este Eclipse Phase parece "zumo" de esos dos juegos.

 

He de reconocer que Eclipse Phase me ha puesto cachondo. Me gusta todo, aunque, repito, me suene a otras cosas, las ya citadas y el Numenera, la Biblia y los gigantes que copulan con las terráqueas (los TITANs del juego), el Prometheus de Ridley Scott o Interestellar, incluso Avatar. Un montón de lugares comunes, como digo, pero que están muy bien recompuestos para el juego.

The Martian, pero en chungo

Como muchos sabréis siento bastante atracción por el fin del mundo, no por que sea macabro, si no porque creo que estoy viviendo en él (si pones la tele lo ves en 3D) y me gusta pensar que el fin no es el FIN, si no que puede ser el salto a otra cosa. Y Eclipse Phase va de eso. Al igual que el fin del Imperio Romano no comenzó un lunes y el miércoles ya no había nada, creo que vamos por un camino en el que el FIN ya ha comenzado, y aparte de que no nos hemos dado cuenta, nos va a ir cayendo en la cabeza como chirimiri, con lo que solo nos queda exorcizar nuestro miedo o nuestras dudas participando de él de la manera más lógica y divertida posible: generando nuestra propia realidad. Y para ello el rol es único.

 

Creo que Eclipse Phase va a ser un petardazo de la hostia. Y para un zumbao como yo la excusa ideal para plantearse todo tipo de conspiraciones y posibilidades brutales de diversión e incluso de metafísica. Creo que simplemente con leerlo ya estás jugando...y porqué no, quizás creando una realidad... Cualquier cosa distinta de nuestra realidad "real" vale.

 

Sin en Google pones "hot sexy girl astral" te sale esto. Es lo que hay.

 

martes, 6 de octubre de 2015

NO ES PAÍS PARA FRIKIS (ni para casi nadie)

Creo que el Estado español respecto de sus ciudadanos es uno de los más tiranos que hay en planeta. El comportamiento de éste respecto de los que lo financian y hacen posible es, muchas veces, hasta brutal para lo que se espera de un garante convivencial. Sólo hay que asomarse a la administración para ver la maraña en la que uno se mete, en la que es tratado como un alfeñique y dónde el comportamiento cercano es indescriptible. Y eso se repite en cosas tan simples como la (supuesta) movilidad laboral, las cotizaciones del paro o hasta un simple cambio de padrón, eventos conocidos como "éxitos del sistema cuyas reglas nos hemos dado entre todos". Y por no hablar no hablo de la violencia real del estado. Eso para otro día.


El estado español es un tirano respecto de nosotros porque puede. Le hemos cedido el derecho al cabreo y a decidir cómo hacer las cosas. Y esto ha sucedido por una serie de cositas importantes pero que las tenemos tan interiorizadas que no somos conscientes de ellas. En España se vive muy bien. Y en ese "se vive" no entra el estado. Me refiero a que vivimos muy bien porque tenemos tres o cuatro mierdas que la mayoría de nosotros disfrutamos y que sirven de colchón, patrocinado por "los de arriba", para amortiguar nuestros cabreos. Tenemos sol, buen tiempo, buena comida, cervecitas, playa y fútbol. Tenemos puentes festivos, carreteras que nos llevan a Gandía en un rato, bares para tomar tapitas y ver el fútbol en HD mientras canturreamos consignas henchidas de amor patrio, fiestas populares en las que torturar herbívoros y procesiones de mantilla, vela y crucifijo en las que rezar a vírgenes para que nos vaya bien "la cosa". Y con eso nos vale. Y todo eso es lo que nos hace defender "lo bien que se vive aquí". Esta es una de las razones de porqué triunfa la educación y los resultados académicos en Finlandia: coño, hace un frío de pelotas. No queda más remedio que rodearse de gente educada si tienes que pasar seis meses de oscuridad al año mientras te sepulta el hielo. Bueno, eso y que son pocos con lo que la proporción de gilipollas disminuye.

Aquí no se vive bien, se hace lo que se puede, que es un concepto como del Lazarillo de Tormes, pero sin Edad de Oro de las artes de por medio. Y si quieres algo que tienda a hacerte mejor persona la maquinaria estatal te machaca. Que se hable de movilidad cuando cambiar una simple matrícula de la Escuela Oficial de Idiomas de una comunidad a otra es un rosario de informaciones contradictorias, precios variantes y pasotismo a tutiplén, es de risa. Lo mismo si la matrícula es universitaria. De la UNED ni te cuento. Hasta un simple empadronamiento puede ser una tortura china. Y todo esto por no hablar de la regulación de precios públicos, impuestos que no se sabe dónde acaban y demás mierdas. Evidentemente, si tu vida es tendente al "tronitismo" televisivo, pocos problemas vas a tener, pero como quieras ser "ciudadano emprendedor" lo llevas claro. No varía mucho tampoco ambiente laboral "privado", apuntalado por el propio sistema y que debería, a las alturas de crisis a las que estamos, haber provocado más de una revuelta violenta. Pero no, con que llegue el viernes, una copita, una peli que estrenan, un buen tiempo que garantice unas cañas al sol, un botellón o una escapada al pueblo a ver a los de la peña, todo lo anterior es superable. Así nos va. Y "ellos" lo saben. Y nos lo dan y nos lo recuerdan: la salida de la crisis se ve en el número de turistas que vienen, en el consumo interior basado en la hostelerías y en el número de gilipollas que se desplazan en vacaciones de un lado a otro. Tres euros más para salir a tomar algo y crece la paz por doquier.

 

Frank G. Rubio, Jose Carlos Aguirre, Álex Portero y otros observadores de la realidad en general y de la española en particular, vienen a decir que el estado vital de una sociedad bien puede medirse por su capacidad de imaginar, de soñar. Si es así, está claro porqué todo es tan feo aquí. La capacidad para imaginar del español medio no va más allá de prever los goles que va a marcar tal o cual menganito futbolero, quién será expulsado de Gran Hermano y polladas de ese estilo. Es de lógica, por tanto, que el estado en el que vivimos (o maquinaria, o sistema o repito "el sistema de reglas que nos hemos dado entre todos") premie la idea de ocio como capacidad para exorcizar la violencia latente contra lo impuesto dando berridos, patadas o lanceando toros más que sentándose en una mesa a imaginar que eres un soldado a las órdenes de Diego Alatriste. Es más lógico y respetable que un mangurrino aguante al sol tres horas en julio con la bufanda de su equipo para ver a la nueva estrella venida de una fabela de mierda dar patadas a un balón que a un tipo que se disfraza de Stormtrooper para desfilar en un evento friki. Si, ambos pueden compartir cervezas y cañas y terracitas, pero solo una de esas actividades será saturadamente retransmitida en los medios, socialmente aceptada como normal, subvencionada por la alcaldía de la ciudad, condonadas sus deudas si hiciera falta y sólo habría una movilización popular si esa actividad dejara de funcionar. Adivinen cual de las dos es.

Esto me lleva a otro asunto, posiblemente la clave de bóveda de todo esto: esto sucede, y se nos trata así, porque NOSOTROS, al fin y al cabo, somos el puto sistema. El funcionario que trabaja con desdén llegará luego a casa y dirá que cómo está el país. El que se queda sin trabajo y sin ayuda social luego se dejará las manos aplaudiendo en una grada a su delantero favorito del equipo de su ciudad, ese mismo equipo que debe millones de euros a la seguridad social. Y nosotros, en nuestra mesa de rol seguiremos buscando esa espada +1 sin que nadie se pregunte porqué tenemos que jugar a rol en una tienda y no en un local público, de esos que se inauguran por doquier cuando llegan las elecciones.

 

No hay solución, entonces. ¿Y porqué escribo esto en un blog de frikadas? Porque creo en lo distinto, en lo raro, en lo no socialmente deglutido, en lo subterráneo. En la imaginación. He visto conversaciones de política en los descansos de unas jornadas de rol que harían palidecer a los contertulios televisivos. He visto a chavales organizados plantar cara a Ayuntamientos para conseguir una mísera sala en la que exponer sus aficiones. Hay vida aquí, al margen de "lo normal" por una sencilla razón: para ser friki hay que leer, coño. A mi me llega un tipo y me dice que es master de Pathfinder, de Séptimo Mar, de EXO o de Rolemaster y se me cierra el ojete. Ese ya ha leído más que la mayor parte de los bípedos con los que nos cruzamos todos los días. Yo mismo me considero así. Recuerdo hace muuuchos años que un amigo y yo decidimos no asistir al chupinazo de las fiestas del pueblo porque en la tele echaban Blade Runner. Con un par. Todavía lo llevamos a gala, joder. Hay más materia gris en un lector de cómics que en uno del Marca, se ponga uno como se ponga. Alguien que ha leído a Lovecraft, Martin, que ha visto los dibujos de Bisley, Neal Adams o Carlos Pacheco, que se ha sumergido en las historias de Alan Moore, Claremont o Richard Corben, que haya escuchado a Queensryche o a Blind Guardian por huevos tiene que aportar más a esto que se llama sociedad que uno que se cruza España para llegar al toro de la Vega a hacer apología de las tradiciones patrias, el escudo y la bandera... Cómeme el rabo, tío.

 

Y esto y a estos que he citado no lo hago por aquello de elogiar lo distinto como marca hipster y guay, no. Ni siquiera por creer que lo que a mi me gusta es lo correcto. Lo hago porque en los arriba citados, en el cruce de ideas que hay en ellos, en sus obras, en sus ideas, hay una oposición a la tiranía que nos gobierna, hay un pensamiento y un formato diagonal de entender la realidad. Que si, que muchos de esos creadores forman parte de los "correctamente establecido", que podemos discrepar, pero... ¿No dan que pensar, que reflexionar, que disfrutar, sus trabajos? ¿No son esas referencias por el simple hecho de minoritarias y subculturales, el germen de la rebeldía, aunque solo sea eso, respecto de la opresión de nuestro sistema? ¿No son una puta salida, hablemos claro, de la mediocridad reinante en España? ¿No hace uno más leyendo a Huxley que reflexionando sobre la educación en Finlandia? ¿No se entrevé mejor la complejidad de lo distinto leyendo a los X Men que aguantando la chapa del listo de la ONG de turno?

 

España es un país tirano con los españoles, y tiene un extra con los frikis porque no puede catalogarnos. Somos un porcentaje de raros que les disloca las estadísticas, y que no sabe muy bien que hacer con nosotros. Solo le queda denominarnos igual que a la Belen Esteban y decir que somos parte del voto del coletas.

Les tenemos como queríamos, contra la pared, ya que no aceptamos sus "diversiones", sus banalidades generalistas, sus tópicos, sus creencias, su asquerosa normalidad.

 

Es nuestro momento.

Y teniendo La Fuerza de nuestro lado no podrán pasar nuestro muro de hielo.

 

 

 

jueves, 9 de julio de 2015

HEROQUEST 25th ANIVERSARIO: el fin de la inociencia del crowfunding

He participado en un crowfunding (el de Vampiro, aunque eso era más un pre pedido que otra cosa) y he fundado otro, el de Instant Dungeon. Supongo que eso me da algo de opinión sobre estas movidas de los mecenazgos y tal.

Cuando iniciamos nuestra primera andadura, en Indiegogo, los de Gamezone comenzaban su lio/crowfunding con eso llamado Heroquest 25th y que nos sirvió como espejo de nuestro propio proyecto. Nosotros fracasamos en Indiegogo (cosa casi esperada y que nos sirvió para saber qué hacer y qué no en adelante) y los HQ lo estaban petando hasta que los echaron de la plataforma, de Kickstarter nada menos. Sinceramente, nosotros con nuestro proyectito super friki (escenografía magnética para juegos de rol, tócate los mengues) lo flipábamos con el tema de la patente, del nombre y todo eso del HQ que, aún hoy, brilla por su ausencia, amparado en el ámbito europeo/español y sobre el que todavía planea la idea de que la gente de MB está esperando a que aparezca el producto para detenerlo judicialmente. Y de paso joder a todos.

Esto ya lo había visto con el tema de Cthulhutech y aquella historia en la que se metio un señor apellidado Acasuso y que dejó a todos con la miel en la boca y el crowfunding en el váter hasta que el proyecto lo retomó EDGE. Pero es que lo de HQ era de traca, pero ya no por ellos, unos simples removedores de nostalgias adolescentes, si no el apoyo incondicional, ciego e incluso estúpido que casi todo el mundillo friki les hizo, especialmente cuando la cosa se empezó a derrumbar con los plazos.

Era acojonante ver a gente que cuando les echaron de Kickstarter comenzaban sus mensajes de apoyo a Gamezone con un "levantamos nuestros escudos para protegeros.." O el clásico "Espartaaaa", en vez de un "vaya lío en el que se han metido estos". Os aseguro que tengo buenos amigos que han sido mecenas de esto. Es más, uno de ellos estuvo con nosotros al inicio de Instant Dungeon. Cada uno con su dinero hace lo que quiere y a mi me tiene que parecer bien. Pero en aquella época, mediados de 2014, lo flipábamos. Dionisio, el jefe de Gamezone, un tipo complejo que siempre se había dedicado a las figuritas de plomo (no me gustaron mucho nunca) se permitía desayunos con frikis flipados a los que invitaba a cruasans, llevaba unas figuritas de descarte del HQ y todos lo flipaban. Apareció en las TDN con un puto cd con renders y la peña se la cascaba mientras él comentaba "esto de las reglas no tiene tanta importancia, total, luego cada uno en su casa hace lo que quiere con ellas". No os cuento nada con esos "noticiones" generados por algunos frikis que comenzaban con un "pues estaba yo por Sevilla y he dicho "coño, voy a pasarme por Gamezone" y me he ido p'allá y me han enseñado una habitación cerrada y me han dicho que allí estaba todo...y me han dado una figurita de descarte super chula... Eso si, me ha extrañado que todavía estén eligiendo el color base de las figuras..." Y todo esto a principios del 2015 y la peña babeando de emoción.
Algunos, que nos pedían dinero o sets de Instant Dungeon por hacernos una triste reseña y que hacían gala de apoyar los mecenazgos españoles al grito de "wargamers!" dedicaban a esto del HQ un seguimiento que ríanse ustedes del programa carnivore de la NSA...horas de cutre entrevistas, hipe a tope, gritos de sorpresa....ignorando, por supuesto, a todo lo demás. Sé que esto suena a llanto lastimero, pero no lo es. Y el que me conozca sabe que soy de "llorar poco" y de "cagarme mucho en muchos". Soy como soy.

Al otro lado de este follón estaba "el ambientillo friki". Madre mía, vaya tela. Siento todavía vergüenza por algunos de los personajes con los que tuvimos contacto. Recuerdo de uno que ni le gustaba nuestro producto, ni era mecenas, ni lo iba a comprar, ni había fundado ningún mecenazgo, que nos daba clases de cómo hacer las cosas, y nos ponía de ejemplo a HQ25th. En ese momento decidimos, a toda costa, copiar el sistema de comunicación de Gamezone, o sea, no decir nada, y dedicarnos a lo nuestro o al menos a los mecenas frikis con algo de sentido común y que nos trataban con cierto respeto.

Pasaban los meses, fundamos Instant Dungeon en Verkami, y mientras veíamos como HQ se retrasaba y retrasaba, nos empezábamos a pegar, básicamente, con la idiosincrasia española en esto de las empresas. Como resumen diremos que perdimos 20 sets en una empresa de mensajería, a última hora. Aún así, y gracias a tener todo atado desde antes de empezar en Verkami (todo el mundo pudo ver y tocar nuestra idea meses antes y en el crowfunding lo mejoramos) solo nos retrasamos 3 semanas en las entregas. Pero dio igual, ya que casi nadie supo apreciar ese hecho, salvo la gente cuajada y con años en esto. A algunos de estos les debemos mucho, la verdad. También hay que decir, y es cierto, que si te comprometes a algo lo que tienes que hacer es llevarlo a cabo y dejarte de gilipolleces. HQ continuaba su retraso y la banda seguía dándoles su beneplácito.

Y ahora estamos aquí, casi a mediados de Julio de 2015. Ya no estoy en la empresa que fundó Instant Dungeon pero sigo observando el devenir de todo. Y ahora es cuando digo lo que quiero decir desde el principio: HQ25th, entrgue o no este año, nos ha jodido a todos, pero bien. En el extranjero se mira con desconfianza a cualquier crowfunding español. La ilusión del proyecto se ha ido diluyendo y hasta los más forofos, esos que levantaban el escudo para proteger a Gamezone ya dan por hecho que tendrán que completar "lo que les den" con lo que les sobre de otros juegos. El dineral que algunos pusieron en esto les ha hecho de tapón para otros jueguetes que tenían muy buena pinta y que acabaron en nada. Y todo esto después de movilizar la ilusión y apoyarse en ella para vender un producto, bueno más que eso un logo. 
Y eso sin hablar del lado "moral" del asunto: imaginemos que en USA aparece un juego de rol llamado Aquelarrex, que se aprovecha de que allí no está registrado y lo sacan adelante. Pondríamos finos a los yanquis.

HQ25th pone el punto y seguido al fin de la ilusión de los crowfundings en España. Habrá más, pero es indudable que ya nada será igual. Espero, deseo, que lo terminen, entreguen y hagan feliz a tanta gente. Que los cartones sean buenos, que la caja mole, que esos dados no euclidianos sean buenos y la impresión y demás, y que esos 700.000€ luzcan. No sé si los habrán tenido estos meses/años en una cuenta en ING. Si es así, chicos, enhorabuena.

Pd. Su alguien tiene curiosidad dirė que nunca jugué a HQ con lo que el crowfunding me la pelaba. Cuando vi que estaban en Kickstarter, y viendo quien estaba detrás del proyecto, decidí darles tiempo porque la idea me molaba. Cuando les echaron vi que mis sospechas eran reales y me olvidé. Y por supuesto, durante todo este tiempo ni he dicho ni mú, ni en foros ni en ningún sitio. En fin, que me he retrasado un poco en dar mi opinión. Por lo menos no hay mexenas esperándola.

viernes, 23 de enero de 2015

CULTOS INNOMBRABLES: mamá, quiero ser cultista...

Lo de Ctuhlhu, Lovecraft y su progenie con el rol es amor y lo demás son tonterías. Ya ni recuerdo cuantas ediciones hay de La Llamada original, la de Chaosium (seis, pueden ser?). Eso sin contar la versión D20, las lineas temporales varias (incluído el magnífico Cthulhutech), las diferentes líneas, suplementos y demás zarandajas. De giñarse.

Y es que eso de los bichos atemporales que dormitan eones en praderas de sueños no euclidianos da para mucho, para todo lo anterior y más. Lo que pasa es que llega un momento en el que hay que parar y decir "que pase de mi ese cáliz" y esperar a que alguno de tus colegas se compre la siguiente edición/suplemento de rollete lovecraftiano en vez de saltar sobre él con avidez.

Y entonces, y muy de vez en cuando, aparece algo que merece la pena tenerlo. Si. Ese es el caso de este magnífico Cultos Innombrables de la editorial Nosolorol. Y digo magnífico porque, para empezar, es mi digno candidato a juego de rol nacional del año 2014.

Foto no euclidiana. Si, lo se... Hago lo que puedo, coño.

 

En primer lugar es un tocho aprovechado y aprovechable de principio a fin. Digo esto porque tengo la sensación con otros juegos de rol nacionales y superventas de que les sobra espacio. Maquetación cuidada, ordenadito, buenas (muy buenas) ilustraciones, fondos de colorines pero que salvo algunas excepciones permiten leer normalmente y mucho, mucho material aprovechable para esto y para cualquier otro juego.

El sistema es el Hitos, marca de la casa Nosolorolera, que por cierto no he probado, pero que por ahí dicen que es un FATE con estilo. Pues vale, lo tengo en cuenta y me lo pongo en la lista de cosas por hacer, o mejor dicho, jugar.

Me gustaron especialmente los relatos que imbrican los capítulos y que sirven de motivación y de bolsa de ideas. Son buenos, y me sonaron a los que aparecen en Witchcraft, ese juego de rol que todo el mundo debería tener en su casa.

 

Y todo esto converge en una pregunta que os estaréis haciendo ¿y porqué este si y otros no? Pues porque este juego va de que no investigas tramas de cultistas malignos, si no que tu eres un cabrón de esos que quiere traer la destrucción al planeta tierra por medio de los seres que ya eran viejos cuando las amebas en la tierra eran un sueño aún. Y visto lo visto, como estamos en este mundo y el grado de hijoputez al que nos someten nuestros gobernantes y nosotros al prójimo, no estaría de más ver que cojones pasaría si gobernara un hijoputa, pero de estos de Lovecraft, un cabrón con pintas pero con estilo. Un profesional, vaya. Lo mismo estábamos jodidos igual, pero seguro que era más divertido.

Cthulhu de pret-a-porter

En fin, compra muy recomendable, precio ajustado a 40€ para casi 290 páginas de tocho, material nacional y puesta al día de los Mitos con las nuevas tecnologías y con la visión "del otro lado de la historia". Disfruten.

 

Ïa!

Este si que es populista. De algo tiene que comer...

 

 

domingo, 18 de mayo de 2014

Me gusta el fútbol: tengo derecho a todo.

(Esto comienza en el facebook, una mañana de Domingo, después de haber estado oyendo trompetas, claxons y televisiones insultántemente altas porque había un partido de fútbol. Como contrapartida me pasé todo el día leyendo lo nuevo de Galactus en el universo Ultimate de Marvel, Cable y X-Force, videos frikis en youtube y haciendome personajes para el Anillo Único. Llamadme raro.)

Leyendo a Francisco Pérez Fernández tengo que decir, y es justo, que el debate no es "el fútbol" si no la normalización de determinadas conductas -muchas de ellas criminales y que generan pantallas a lo realmente importante, la corrupción- simplemente por ser eso, fútbol.

¿Cuantas veces se llama hijoputa a un árbitro en un partido? ¿Interviene la fiscalía? ¿Porqué un señor de un equipo de fútbol se tiene que subir a la efigie de una religión a ponerle una bufanda? ¿Puedo ponerle yo una camiseta de Naruto a la Virgen de Montserrat?

 


Esto es bueno y normalizador...

 

Esa normalización de conductas en ese sector concreto y no en otros, nos hace (me hace) reflexionar que detrás de esa actividad hay una verdadera intención criminal por parte de los mismos que consideran que fuera de ese nucleo los mismos comportamientos serían sectarios, de frikis, denigrantes y estúpidos. ¿Que es el fútbol? Un juego. Pero al elevarse a elemento social y al ser aceptado por sus acólitos se convierte en elemento distorsionador y excluyente de todo lo que no sea eso mismo. O sea, mierda para todos. Pero es que el fútbol, y ser seguidor de fútbol, no es menos friki que serlo de Keroro. O de los Transformers. Discutir sobre si es mejor tal o cual mentecato aporrea balones no es más intelectual que hacerlo sobre si es más fuerte Hulk o Thor.

...y esto es raro y extravagante.


Eso si, el seguidor de fútbol, un mangurrino que espera que pasen seis días para el sexto entregarse a una actividad que si no hay prórroga dura hora y media, sabe que tiene carta blanca para hacer lo que quiera cuando su equipo gane. Y sabe que puede pasar por encima de todo y de todos. En su reducida mente, además, cree que el que no "disfruta" con su triunfo, o el que se molesta lo hace porque es "del equipo contrario". Tócate los mengues.

 

Estos son unos chicos muy majos y educados, la policía solo se pasea por delante de lo majos que son...

La normalización de estas conductas es tan irrisoria que la gente del fútbol incorpora este a su vida como si a final de mes les pagaran. De esta manera habla de tal o cual equipo como "nosotros": "Que bien hemos jugado", "vamos a ganar a los zutanitos", "tenemos que echar al entrenador" (también conocido como mister).

Por supuesto sólo se llega a esto si desde pequeñito, desde recién nacido, te bautizan en la pila de la mierda futbolera y te la hacen comer con patatas. Si un niño enseña su habitación y hay un poster del cristiano ronaldo el 99% de los que allí entraran se alegra. Si tiene un póster de Alan Moore o de Lovecraft, aparte de que nadie sabe quienes son, se viene a la cabeza de que el niño "es rarito". No te digo nada si el niño en vez de llevar la camiseta del portero hortera de fútbol equis y jugar en ese equipo de barrio, se viste con sus amigos de cosplay...que decepción para todos, incluídos los padres que siempre guardan la esperanza de que el niño les saque de pobres dando patadas al cuero.

...y esto son unos potenciales asesinos. Un sábado por la tarde, ahí, sin salir de casa...raro, raro...

El forofismo se acentúa con la edad. Si unos jóvenes van disfrazados por el metro de sus personajes favoritos de Manga la gente se rie. Si van disfrazados de el equipo chimpun nadie se rie, porque si lo haces lo mismo te fostian.

Y esto no acaba aquí. El fútbol aplaudido por las masas obreras y clases bajas es la pantalla que oculta un enorme negocio de corrupción y prevendas políticas. En España los débitos de los clubes de fútbol en seguridad social ascienden a casi 1000 millones de euros. Tanto es así que si se pagara a tocateja -cosa que haríamos todos los demás, ciudadanos y empresas, la liga de primera división quebraría. El parado sin prestación que boquiabierto mira a sus ídolos correr tras la pelota tendría paro si esos mismos miserables hubieran pagado lo que les toca.

La federación española de fútbol es la piedra de toque de todo lo anterior. Denunciada su construcción en la localidad de Las Rozas, y a pesar de que en 2010 debería haber sido desalojada por sentencia firme, sigue estando allí. Imputados 7 ediles pperos de ese ayuntamiento, incluído alcalde y ex alcalde, se mantienen firmes porque "la federación española de futbol da fama a Las Rozas". Y a la gente, robada y vilipendiada, les parece bien. Y ahora que, por lo visto, ganaron un mundial, no los sacas ni con espátula. Hace falta mucho control mental, y del bueno, para que esto suceda.

 

Esto es normal y emocionante...

¿Y que opinan los jugadores de todo esto? Pues nada. En primer lugar se consideran élite, encumbrados en los brazos de los miserables que forman "la afición". Se follan a tías buenas, son el ejemplo de que se puede llegar lejos sin estudiar y casi sin saber hablar, conducen coches caros, viven en lugares exclusivos, montan negocios y salen en la tele. La gente les considera de su familia. Se muere uno y la gente llora más que si se les mueren sus padres. ¿Que van a decir?: "nuestros sueldos son escandalosos", "nuestro presidente engaña y es corrupto", o " no deberíamos ir al mundial de Brasil por las quejas de la población ante tal despilfarro". Estais locos. Estos tipos no dicen ni mú. Es cierto que algunos clubes -casi todos- les obligan a no decir nada, pero ellos están muy agustito así. Se besan su camiseta y su mierda de escudo hasta que cambian de equipo y se besan esa, acuden a ver a niños a hospitales si hay cámaras de televisión y les encanta jugar a la play y a las cartas en los viajes: el mundo ideal del aficionado medio. Unos cracks, vaya. ¿Que alguno se gasta dinero en alguna ONG? Claro. También alguno lee un libro de vez en cuando.

...y esto es una vergüenza, y una falta de respeto. Perroflauta tenías que ser...

Y todo esto es una maquinaria de control mental de cagarse, en la que una parte -muy grande- de la población cambia la libertad por ponerse una camiseta y salir a hacer el becerro a una fuente pública. Por supuesto, cuando la normalidad vuelve a su vida el lunes, la cantidad de mierda tragada es directamente proporcional a los gritos que darán en la próxima celebración. Por la cantidad e intensidad que oí ayer la gente está muchísimo más jodida de lo que parece y tragan mucha más mierda de la que dicen tragar.



 

domingo, 26 de enero de 2014

Cuarenta años de dragones, mazmorras y otras cosas.

Pues si. Cómo pasa el tiempo. Hoy es este aniversario y parece que fue ayer. 1974. Todavía estaban liados los americanos en Vietnam, Led Zeppelin hacía de las suyas, en España estaban las cosas casi como ahora... En fin, que cuarenta años son muchos para todos y para D&D más aún.

Este año aparece Next, la cosa esta de la quinta edición y que se supone es un compendio de las anteriores remozadas. No me lo creo, pero da igual. Lo realmente importante es que Gigax y Arneson decidieron poner unos puntos de vida a unos soldaditos de plomo y poco a poco les fueron aumentando las capacidades y habilidades y al final interpretaron. Eso es lo importante. Gygax, un curioso cuasi chamán, aseguraba que había tenido sueños y reflejos de esos mundos inventados y que de alguna manera, tal y cómo nos pasa a nosotros a menudo, el rol era una representaciön de aquello, el famoso y esotérico "como es arriba es abajo".

Erik Davis, en su famoso y mega citado artículo "Calling Cthulhu" une juegos de rol y magia, entreviendo los nexos de unión de ambos aspectos en su faceta más distinguida: la creación "ex nihilo" de realidades y entes gracias a determinadas reglas y actos insufladores de vida.

Esta misma semana el admirado Alan Moore se descolgaba asegurando que vivíamos en una especie de crisis infantilista dónde los héroes (o super héroes) se habían convertido en un lastre cultural, anclados a unos formatos dirigidos a adolescentes del pasado que no habían superado su propio cambio generacional. Como he comentado por ahí, creo que es así, pero tampoco el mundo ha estado a la altura de ninguna circunstancia "adulta". Si el rol se inaguraba en la época de la guerra de Vietnam, podríamos fijarnos que pocas cosas han cambiado. El propio Punisher era un soldado que venía de esa guerra pero ahora le lavan la cara, dicen que viene de la guerra de Irak y todo cuadra. ¿Es esa una sociedad, un planeta que ha madurado? No. Entonces, ¿cómo van a madurar sus habitantes?. Imposible hacerlo, además, cuando lo único que nos queda es conseguir huir de este planeta, ese campo de concentración que cantaba Barón Rojo hace más de treinta años también, a través de unos dados y unas hojas de papel pintadas.

El rol y los cómics simplemente son una epidural cultural para poder dejar de sentir lo que Lovecraft denominaría "horror cósmico" en su ámbito más mundano. Cuarenta años han pasado para seguir trabajando más horas, ganar menos, oir y enterarnos de las mayores mierdas nunca escuchadas, pintadas todas ellas con bonitos colores para que no las prendamos en una puta hoguera todas las mañanas, junto con los perpetradores de tanta basura.

En días cumplo 43 años y me pregunto si seguiré jugando a esto cuando sea viejo. Si en la residencia donde acabe mis días cagándome encima -si es que llego y esto aguanta, que espero que no- habrá algún puto friki para poder jugar a Pathfinder o a D&D, o a leer el nuevo reborn de Spiderman. Espero que haya alguno porque no me veo bailando "el tractor amarillo", en el bingo o haciendo pilates chungos de esos de centro de día de mayores.

Mientras tanto, juguemos. Gracias a Gigax, a Arneson y hasta a Moore, tenemos un montón de dados que tirar por ahí.

 

 

 

domingo, 8 de diciembre de 2013

NUMENERA, lo nuevo de Monte Cook: un billón de años después seguimos dando la brasa en el planeta.

En otro arranque friki el otro día me pillé este jueguito. Tocho como dios manda, Numenera es lo último de Monte Cook, el tipo que se piró del grupo de diseño de D&D Next y que se metió en un crowfunding para sacar esto.

Ahora es cuando debería hablar de que si no le hacía falta hacer el crowfunding, que si eso es para "noveles" no para "empresarios" de la talla del Cook, que si el mecenazgo tachín, que si el mecenazgo tachán, pero después de lo del Heroquest 25th Aniversario y en vistas de que en nada estoy yo metido en uno, y ya dentro en otro de manera colateral, lo voy a dejar correr.

Numenera es ciencia ficción desoladora, hipertecnificada y medieval todo en uno. Cook supone que dentro de un billón de años seguimos (por decirlo de alguna manera) pisando este planeta y que ha habido nueve intentos anteriores que o han desparecido o se han pirado de aquí (salvo el ayuntamiento de Madrid, que sigue pagando deuda). Total que a la novena las cosas están como están: se ha mezclado todo, la basura con el genoma, la naturaleza con la tecnología, los bichos con los chips, los continentes se han movido, los bosques son una mezcla informe de todo a un tiempo y la gente pues está por allí porque tiene que haber de todo.

Por supuesto, hay unos cuantos emprendedores que buscan artefactos chachis de otros épocas para ser mas guays en sus comunidades y que son básicamente a los que nosotros representaremos en el juego.

Las resonancias literarias de todo esto son muy amplias. Algunas aparecen en el libro, pero a mi me resuenan dos que no cita el Cook:

Una es Generación Alien, esa serie que ya me ha convencido absolutamente (skeptics sucks) y sus referencias a tecnologías perdidas

Y la segunda a un libro que leí hace tiempo, que me pareció buenísimo y que habla de todos los "comienzos" que vuelve a tener la tierra gracias a un grupo de humanos que, salvados antes de un armagedón meteorítico, viven en la luna y que cada vez que mueren son regenerados con sus secuencias de ADN... Una especie de jardineros de humanidades. Me refiero a "Terraformar la Tierra" de Jack Williamson, el tipo que inventó el término terraformar.

 

Las chicas en Numenera van desde este ejemplo...

 

El sistema es un D20 contra un nivel al que se multiplica por tres y te da el número a batir. Bajas esa dificultad en función de tus especializaciones... y el combate casi igual. Poco más, amigos. Eso si, puedes hacerte tipos de personajes como para alicatar Marina D'or y todas las estadísticas te van a quedar muy bonitas, porque la hoja de personaje es una delicia.

Tienes chorradas mil para buscar por la Tierra del siglo un millón, un caldo de movidas y artefactos que da el nombre de Numenera al juego, acompañado de un buen montón de criaturas diseñadas en las raves más chungas de Alcorcón.

... A este otro...

 

Monte Cook asegura que quiere dar un toque más narrativo a los juegos de rol con este Numenera. (¿Cuántas veces habré oído yo eso?) y lo busca entre algún apunte, con lo que denomina "GM intrusion", osea que el Dungeon Master mete el hocico y te putea con tal de que la cosa se anime. Pues me parece bien.

Para terminar decir que el libro es muy bonito, jodidamente bonito, y que a pesar de que las ilustraciones pecan de ser un tanto desiguales en calidad están bastante "empaquetadas" con la idea y ambientación del juego. Hay algunas que son de cagarse la perra.

 

...o a éste. Bueno, más o menos, no seáis puntillosos, leñe.

 

El libro lo pillé en inglés, pero me acabo de enterar en la comunidad del facebook del juego "numenera en español" que puede que se edite en castellano...Estupendo.... Como decía mi abuela "el que no se contenta es porque no quiere" me he planteado tener este tocho en inglés como si me apuntara a un curso del Vaughan ese.

Se me olvidaba una cosita: en el libro y en el trasfondo no se "ve" ningun artefacto de nuestro presente, pero si de las civilizaciones que se han ido superponiendo a la nuestra. Y no parece que ninguna de ellas mejore lo presente. Exactamente lo que me imaginaba: esto no es un planeta, es un váter.

 

domingo, 18 de agosto de 2013

Elysium no es buena... Y podría haberlo sido.

Pues no, no es buena. ¿Y porqué? Porque tiene unas dosis de moralina a lo plastidecor, como en tantas otras películas de corte "evangelizador yankee", que me empiezan a molestar profundamente.

Que una monjita (cristiana) le diga al protagonista siendo este niño que "un día hará algo importante" y que toda la película esté llena de hispanos morenos (y sucios, muy sucios) y él sea rubito y guay, es un poco de coña. Pero que donde "los malos" viven la vida Bárcenas sea una rueda espacial donde sus aspas (cinco) tengan el formato de un pentáculo invertido casi la totalidad del tiempo, es de un arquetipazo tan duro que da la risa.

También encontramos los "niños pesaos" - esta vez son hasta dos- tan mal colados en la historia que molestan y te hacen anti empatizar con ellos, ayudando poco o nada al visionado y menos a la peli.

El español medio no se sorprenderá sobre la sociedad descrita en el filme, ni tampoco de las condiciones laborales que aparecen en él: estamos ya en ellas ambas. Hay un momento en el que en la factoría donde trabaja nuestro "redentor" se oye una voz en los altavoces que dice "todo trabajador tiene una sola oportunidad de ir a los lavabos"... Mi novia se giró hacia mi y me dijo "anda, mira, como yo cuando trabajaba en el Erosky". No creo que haga falta decir más.

Curiosamente todo lo demás es bueno, si exceptuamos algún salto de guión innecesario. Las armas, las naves -son preciosas-, el cochambre general, las armaduras, los robots... y hasta la violencia gore. Especialmente reseñables las escenas de acción, que someten a su ritmo a toda la gama de efectos especiales, donde aquí si y no como en otras películas, los FX trabajan para la película y no al revés, cosa que se agradece.

A ver si consigo de una vez el perrito piloto...

 

En fin, una película que podía haber dado para mucho más y que se queda en arquetipos chungos (como dice mi novia: "esto es el mito del redentor de los espaldas mojadas en la frontera USA") pero que para pasar el rato está bien, si no fuera por el precio de las entradas, que empieza a ser algo realmente sangrante.

Sinceramente prefiero ir a ver mierda de superhéroes: al menos sé que voy a ver. Estas pelis de "parece que aquí hay mensaje" se quedan, como mucho, en las cartas esas que entregaba Isabel Gemio. Y creo que eso sucede por intentar ponerle mensaje al tema. Seguro que si no lo hacen les sale mejor.

 

jueves, 15 de agosto de 2013

Guerra Mundial Z: la reseña definitiva

No me he animado a ver la peli, así que he estado atento a las reseñas de la misma. Me resultaba curioso que el aspecto de "family-feber" del cartel en el que sale guay Brad Pitt como enérgico y preocupado padre de familia no tuviera una continuidad en la película. Este pasado fin de semana estuvimos mi novia y yo con Frank G. Rubio en su refugio de las montañas madrileñas, donde nos comentó algunos de los arquetipos metidos con calzador en Guerra Mundial Z, así que le dije que en cuanto lo publicara me haría eco en el blog. Pues lo prometido es deuda.

GUERRA MUNDIAL Z (la película)

Por Frank G. Rubio, publicado originalmente en nuestro blog http://kippel.blogs.generacion.net/


Dirigida por el perpetrador de la peor película de la serie Bond, hasta ahora realizada, y producida por, y protagonizada para mayor gloria de, Brad Pitt ya de entrada era difícil esperar sorpresa agradable alguna. Al menos por el lado de lo que buscamos los aficionados al cine de género (un mínimo de originalidad en el tratamiento de nuestras muy queridas y recurrentes temáticas), más con relación al peculiar subconjunto consagrado a los “muertos vivientes”, tan apocalípticos y arquetípicos ellos. Por lo demás cada día más devaluado este mitema por elaboraciones de muy exigua calidad. Aun recuerdo con prevención las aportaciones prescindibles de Danny Boyle y Fresnadillo (¡con lo que prometía este chico!) o la última e insoportable variante de El último hombre vivo. Es un género que huele ya, con las excepciones de rigor, a putrefacto como puede comprobarse visionando las últimas aportaciones del maestro Romero; aguardando quizás, me volveré optimista, la llegada de alguien joven y rompedor que de al asunto un nuevo giro de tuerca.

No es el caso, claro está, de la película dirigida por Marc Foster que dice inspirarse en la novela de Max Brooks con la misma precisión, sospechamos los que la hemos leído, con la que los discursos de Obama o Rajoy se refieren al mundo real.
La película, costosa y difícil de terminar por numerosas vicisitudes que no viene al cuento relatar, forma parte del “cine familiar” (la palabra “blockbuster” me parece repugnante) engendro elaborado por Hollywood para conseguir una innumerable multitud bípeda, puramente informe y multicultural, como audiencia y colocar todo tipo de lugares comunes, más o menos subliminales y edificantes, de corte ideológico y estupefaciente en el mayor número de agonizantes cerebros. Spielberg es el Einsenstein de esta variante del engaño sistemático, originada muy posiblemente con los autos sacramentales en el Barroco. Salvando las distancias que son ingentes.
El film, netamente apocalíptico en ocasiones y en linea con el inefable y prescindible Emmerich, comienza con un atasco de tráfico en la seminal ciudad de Filadelfia. Recuerdo al lector que así comienza el colapso de nuestra civilización en la olvidada e inteligente obra de Roberto Vacca, publicada por Editora Nacional en 1976, La morte di megalopoli (La muerte de Megalopolis).
Nos encontramos de lleno, y no por azar, en el mundo de los arquetipos refutando con ello los comentarios de algunos críticos que comentan no haber percibido mensajes ocultos, ni segundas intenciones como sí dicen encontrar (sic) en las producciones del “cine independiente”.
Los mensajes no están nada escondidos, cierto, pero son significativos. Nuestro protagonista es un hombre de familia con dos hijitas preciosas casado con una pelmaza cuya afición al móvil casi lleva a mal termino la misión costando unas cuantas vidas en el camino, trabaja en la ONU y es amigo de su Vicepresidente que, lo habéis adivinado, es obviamente negro. Quise decir afroamericano, con perdón. El gobierno USA ha desaparecido y todo está en manos de los militares que clasifican a la gente como ganado, por su bien claro está, cosa que se vive con encomiable candidez y resignación (“civismo”) por los receptores. Hasta ahora, más o menos, la realidad a pie de tierra de la Norteamérica post-11S. Tras ser rescatados se une a la familia maravillosa acosada por los zombis, que no son otra cosa que gente de la calle rabiosa por mor de un virus (quizás el “Crisis Pandemicus”), un niño mejicano procedente de una familia de inmigrantes ilegales que añade, sin duda, el necesario aporte genético a la matriarcal unidad de destino en lo universal-global que protagoniza este bodrio. Otro toque nauseabundo de buen rollito “políticamente correcto”.
Buscando el origen de todo el entuerto se desplaza a Corea de aquí, tras revelaciones oscuras y acción trepidante, es remitido a Israel donde el Mossad ya estaba enterado de todo y había edificado un muro en torno a Jerusalén para proteger manu miltari a multitudes exultantes de abrahamismo congénito; otro virus multidimensional y global de difícil erradicación, añado melifluo. Aquí asistiremos a “magnificas” escenas infográficas, en la línea de las abominables entregas de El señor de los anillos, donde multitudes inerradicables y rabiosas asaltan tan sagrado enclave definitorio de nuestra civilización, mientras nuestro héroe huye en un avión de Bielorrusia acompañado de una militar israelí modélicamente virilizada, como mandan los cánones de la androginia eugenésica. que diría Pilar Baselga, de nuestros vendidos, a la gente legumbre e insecto de un lejano y subterráneo pasado, clanes de la clase dirigente. Todo tendrá resolución gozosa y salvífica en Gales, en un laboratorio donde conservan un ejemplar de nuestra entrañable y africana Eva mitocondrial zombificada y con ganas de morder. La clave: infectarse con enfermedad para evitar el virus. Lo previsto: masacrar y quedarse con el antídoto.
La domesticación del zombi, que ya formaba parte como “valor” de las entregas postreras de Romero, prosigue hasta el punto que pronto el muerto viviente coincidirá con el ser humano normal: el hombre sin atributos propio de la muchedumbre solitaria multicultural e infecta que puebla las megalópolis del siglo XXI. Nuestros “hermanos”.
Un crítico de buena fe aunque algo despistado se queja: lo que más me molesta al respecto, es que hayan continuado con la domesticación al zombi para hacerlo un producto familiar, como ya se viene haciendo desde hace unos años. ¿A qué me refiero con esto? A que el zombi se ha convertido en una criatura inocente, no en el sentido de que no haga daño, si no que cada vez es menos explícito.
Entérate guapo: El zombi somos nosotros, vistos desde su perspectiva World Wide Fund amante de las verdes praderas. Las escenas finales, nada inocentes de recuperación del señorío humano a golpe de rifle, lanzallamas y tanqueta; la reconquista de Moscú y las multitudes zombies deambulando por lugares repletos de mezquitas (¿la meca?), no parecen nada inocentes aunque no estén “ocultas”.
Bodrio pues indescriptible, que dará mucho dinero y atornillará aun más las mentes-letrina de los “espectradores” a las imbecilidades de la agenda globalista. La combinación de Bernays, con Zuckerberg y

Gramsci, sigue funcionando. Hechizos baratos en el umbral de la incineración…






 

sábado, 6 de abril de 2013

Máquinas Mortales: Darwinismo municipal con regusto Steampunk

Creo que he comentado alguna vez en este blog que algunos libros de supuesta literatura para jóvenes superan con creces la de adultos. Túneles es un buen ejemplo. Otro es la serie Maquinas Mortales.

Recomendado profusamente por mi amigo Alfredo Lara, coordinador histórico, entre otras cosas de la editorial de culto Valdemar, me hice con estos dos libros - la serie son 4, pero en castellano solo ha publicado dos Espasa- hace ya tiempo. Fue empezar uno y leerme ambos en un suspiro.

 

Siglo 52 (empezamos bien): la humanidad ha continuado cayendo en barrena, aceptando a los "dadores de valores" y "creadores de ideas" hasta el punto de aceptar el próximo paso en la Teoría de la Evolución: el Darwinismo Municipal. Esto significa que la ciudad más fuerte se come a la más débil. Literalmente. ¿ y como se hace esto? ¿Se compra deuda y bonos hasta que revienta el sistema y colapsa? Pues no: se "monta" la ciudad en unas plataformas, se ponen unas cadenas y unas ruedas tractoras, se le abre una boca y venga, a cazar ciudades.

Corre que te pillo.

 

No se puede negar que la idea es, cuando menos, original. Pero es que esa idea se complementa con otras cositas que hacen que la obra sea un orgasmo apocalíptico. El recuerdo de un pasado "antitracción", la herejía de ciudades que no se movían, personajes torturados física y mentalmente, violencia y entornos pesadillescos, paisajes arrasados, la esclavitud como mal menor aceptado, nuevos dioses tan falsarios como los antiguos y una especial atmósfera opresiva, hace de estos libros algo más que literatura para jóvenes.

 

Recuerda esta serie a muchas cosas. Me recuerda a las ciudades colmena de Warhammer 40.000 con esas estratificaciones sociales, donde los de abajo viven en las cloacas y la oligarquía en los barrios altos. Me viene a la menten un tufillo Steampunk por el simple hecho de una tecnología arcaica, que aunque no basada en el carbón, echa humo por todos los lados, incluídos los atuendos de los protagonistas de la serie, incluídos los globos a motor. Me recuerda a Terminator, donde el único recuerdo de las civilizaciones pasadas se refleja en los Stalker, máquinas antropomorfas de matar, restos de una guerra que nadie ganó pero que perviven lo que alcancen sus vetustas baterías... Recuerda muchas cosas, pero simplemente como paisaje narrativo, como ancla y guiño al lector actual. Lo demás es nuevo, fresco, desenfadado y carente de complejos. Este tipo, el Reeve este, se ha bajado los pantalones y se ha cagado en la supuesta literatura juvenil "ad hoc". Y menos mal, porque me lo he pasado fenomenal.

No destripo nada más de la historia, no creo que haga falta. El marco de la misma es tan sólido que pase lo que pase tienes ganas de leerlo.

La lástima es que solo se hayan publicado los dos primeros libros, Máquinas Mortales y El Oro del Depredador, de los cuatro de la serie. Tanta mierda vampírica por ahí y esto sin concluir.... En fin.

Recomendable para todo aquél que quiera dar sentido a algunas de las cosas que están pasando ahora y aquí. Ya, ya sé que alguien va a decir que le saco punta a todo... Pero es que nos lo estan poniendo a huevo.

 

domingo, 18 de marzo de 2012

Lagarto, Lagarto...

David Icke es un tipo curioso con una curiosa historia. Ex portero de fútbol de la liga inglesa, ex comentarista deportivo y periodista, este personaje un tanto anodino se hizo famoso allá por los primeros años de los 90 del siglo pasado cuando comenzó a defender la idea de que la raza humana está esclavizada –sin ella saberlo, claro- a una estirpe de lagartos inteligentes y bípedos. Si, han leído ustedes bien: a unos lagartos. Como los de la serie “V”, por poner un ejemplo "cercano". Dichos lagartos coparían los lugares preeminentes de poder desde la más remota antigüedad y además se habrían mezclado con los humanos dando lugar a una raza híbrida a la que Icke denomina Illuminati.
La idea no era demasiado original. Ya por los años 70 el ex jesuita y experto en el fenómeno OVNI Salvador Freixedo defendía la “malignidad” de los supuestos visitantes de otros mundos. Aún hoy este personaje, de 86 años de edad, equipara a esos extraños personajes de los que algunos aseguran haber tenido o mantener algún tipo de contacto, con los antiguos y despiadados dioses descritos en el Antiguo testamento, así como en otras religiones más antiguas aún y en las que se basaron los escribas judíos para componer sus textos.
El caso es que Icke concretamente señala con el dedo y acusa a esa raza ofidia, y a sus descendientes mitad humanos y mitad lagartos, de llevar a la Humanidad a donde estamos: una esclavitud innegable sin posibilidad de vuelta atrás y que, además, irá a peor, comprimiendo cada vez más su mordida sobre nuestros cada vez más débiles cuellos…
Me gusta la hipótesis de Icke. No es que me la crea. Es que me la quiero creer. Me cuesta mucho menos asimilar que todo el caos y la estupidez reinante que veo a mi alrededor se debe al maligno plan de una raza lagartoide extraterrestre, responsable de enseñarnos la agricultura, el fuego y otras artes, sacándonos  de nuestro estado natural de desnudez paradisíaca, que pensar que los responsables de la crisis, las guerras y las especulaciones, son risueños padres de familia respetados por la comunidad,  que bendicen los alimentos antes de comer y que se  golpean el pecho los domingos por la mañana en misa. Quiero creer que los que nos dictan todos los días que hacer, que no hacer, a quien señalar con el dedo, que lomos acariciar para llegar a fin de mes, quien tiene que morir o vivir, son unos putos lagartos venidos de una puñetera estrella lejana en una puñetera nave espacial, instalados en este planeta desde que el ser humano a penas se erguía en la sabana Africana, y no unos tipos con unos curriculums estupendos, la envidia de sus vecinos. No puedo creer que seres humanos hayan ya decidido las fechas de invasión de Irán, que decidieran desde el Vaticano comprar oro antes de la crisis cuando estaba barato ó que incumplieran déficits monetarios previendo que luego obligarían a los demás a cumplirlos cuando ellos decidieran y les vinieran bien. No. Esos, sin duda, son lagartos o sus bastardos descendientes. Y habrá que luchar contra ellos, como Donovan, el intrépido reportero de la serie “V”… Cualquier cosa antes que darse cuenta de que todo esto lo hemos hecho nosotros, los humanos, con nuestras manitas y nuestra tricotosa.
Enrique Freire.

domingo, 20 de noviembre de 2011

APOCALIPTO NOW

No hace mucho tiempo metí en este blog una reflexión, un ejercicio de videncia de todo a cien, de lo que para mí va a ser una constatable realidad en breve: la aceptación urbi et orbe del nuevo paradigma extraterrestre, para el que se nos ha ido preparando arquetípica, social y psicológicamente.
Hoy 20N, con Rajoy a las puertas de La Moncloa (en teoría) he recordado un par de cosas y, además, recibí hace poco una fenomenal columna de mi amigo Frank G. Rubio, motivo suficiente para poner la túrmix conspiranoiofriki.
Hace unos años la revista Más Allá publicó varios artículos sobre la última sensación de videncia: el código secreto de la Biblia. Resumiendo mucho: Michael Drosnin fue el periodista que se encargó de revelar al mundo que el génesis bíblico contenía las respuestas  a muchas cosas pasadas y a muchas por venir. Gracias a un programa matemático y convirtiendo el génesis bíblico en una inmensa sopa de letras y haciéndole preguntas –básicamente buscar las palabras en esa matriz- estas aparecían en frecuencias y distancias imposibles de quedar en el ámbito de la casualidad. Nos reímos mucho Frank  y yo mucho de esa historia y más cuando la revista Más Allá regaló un cd con dicha matriz en castellano y nos pusimos a ver qué pasaba cuando hacíamos predicciones hacia el futuro. Creo que hoy es una buena fecha para decir que cuando introdujimos en la matriz del Código Secreto de la Biblia la palabra “Rajoy”, a su lado, muy cerquita, apareció la expresión “Fin de Todo”. No comment.
Si realmente el 2012 es el Fin del Mundo (mejor dicho “según lo que nosotros hemos pensado que quieren decir los Mayas”), y como se deja caer en una serie de revelaciones de las que Frank en su artículo da buena cuenta de ellas, y que no pienso destripar en su totalidad, ese fin del mundo tiene que ver con los extraterrestres, creo que en breve vamos a tener suculentas noticias. Stephen Hawking asegura que el contacto con una entidad extraterrestre tecnológicamente más avanzada que la nuestra supondría algo parecido a lo que sucedió en américa con la llegada de los españoles. O sea, que nos iríamos al carajo. Después de oír a este señor me vino inmediatamente la imagen de esa estupenda película que es Apocalipto y una serie de conclusiones, que reflexioné cuando salí del cine de ver la peli y que creo que ahora, a la vista del artículo de Frank, es buen momento para reseñar. Apocalipto habla de ahora, de nuestro tiempo. Nada de indios y movidas en la jungla. Apocalipto habla de un momento de choque frontal entre dos formas culturales: la urbana y el resto. Porque fuera de la ciudad ya no hay nada, solo el resto, como pasaba fuera de las ciudades de Megacity One y Megacity Two en los comics del Juez Dredd. Ese conflicto es el que ahora está acabando con todo aquél que no tiene móvil, blog, coche, fin de semana, trabajo de diez horas, niños, boda.,..los convencionalismos urbanos, masivos e insectoides que nos toca sufrir van a acabar con cualquier resto de independencia, libertad o simplemente de forma de vida al margen de lo urbano. No quiero decir nada de los indígenas, de los de verdad, de esos que quedan cuatro y a los que les está cayendo mierda del cielo.
En Apocalipto, a los urbanos, tras muchos rezos y sacrificios para que su mundo mejorara en una época de crisis, les cae un buen zurullo del cielo: los españoles. Creo sinceramente que ese contacto entre los pobladores de grandes ciudades, sometidos a una crisis límite, y los españoles, esa última y brillante escena, no dista mucho de nuestro mundo y de nuestro tiempo, y tampoco de un probable contacto con unas gentes venidas de más allá ( o incluso de más acá). Por supuesto creo que todo el mundo sabrá lo que les pasó a los que habitaban sudamérica cuando llegaron los bienpensados cristianos de barba y estandartes…. Y esto suponiendo que los alienígenas sean reales y no de poliexpán creados en un sótano de Langley.
En fin, si no has necesitado medicación para llegar a este renglón, muy posiblemente la necesites al final. Señoras, señores, con todos ustedes, Frank G. Rubio:
(publicado originalmente en www.elbutanopopular.com)
Noche de estreno (Segunda parte)

Y algunos consiguieron regresar pero les llevó mucho tiempo.
Salomas del espacio
R. A. Lafferty

Antes del 21 del 12 del 2012, designado por el calendario maya como la fecha del cambio de ciclo (cada ciclo en esta cosmovisión local tiene 5.126 años), verá la luz un film documental producido por Raul Julia-Levy, hijo del actor Raul Julia, que iniciará su rodaje el 15 de noviembre del presente año. Lleva un atractivo título: Revelations of the Mayas and Beyond. En él, a partir de documentos arqueológicos desclasificados por los gobiernos mejicano y guatemalteco, se darán a conocer al mundo entero pruebas verosímiles del contacto de los antecesores de la extinta civilización precolombina con habitantes de otros planetas. Se insinúa poder aportar evidencias, incluso fotográficas, de la existencia de estos proto mayas. Raul Julia-Levy prosigue: “Es un acontecimiento importante para la Humanidad, no sólo para Méjico. Esta información ha permanecido protegida durante 80 años (yo diría, más bien, “ocultada” o “sustraída”) y es importante darla a conocer ahora para que las gentes entiendan los eventos por venir y las consecuencias que estos tendrán para todos“. A mí esto me suena, queridos lectores y lectoras, sumamente ominoso. Será porque no leo con la frecuencia y la docilidad requerida los periódicos.
Esperemos que la revelación arqueológica en cuestión no tenga que ver con los Señores de Xibalbá, los custodios del peculiar mundo infernal maya. En el 2008, en la península del Yucatán, arqueólogos mejicanos han encontrado un extenso complejo cultual subterráneo. Compuesto por once templos, situados en el interior de vastas cavernas cerca de la aldea de Thatzibichen, incluye el hallazgo de una pirámide derrumbada bajo tierra y un camino subterráneo de cerca de 90 metros de longitud. Hay objetos datados 1900 años en el pasado. La localización, sita en medio de una jungla apartada de los caminos frecuentados, está en gran medida sumergida. Guillermo de Anda, responsable de la excavación, comenta que estas cavernas, donde se recopilaban arquitectónicamente las peculiares concepciones laberínticas y dolorosas sobre el inframundo de los mayas, inspiraron muy posiblemente sus escritos sagrados. “Las cavernas son umbrales naturales que dan a otros espacios, pudieron muy bien haber inspirado los mitos mayas. Están relacionadas con la oscuridad, el temor y los monstruos“.William Saturno, arqueólogo bostoniano, piensa en cambio que primero vinieron los mitos y luego los templos. El Xibalbá, consagrado al dios Jaguar, reproduce según los arqueólogos el infierno maya con la finalidad de demostrar su poder. Cree el ladrón, como decía sabiamente mi abuela, que todos son de su condición.
Cada dos por tres se hacen nuevos desenterramientos de múltiples y antiguas culturas, tan profanatorios como los que podían realizar los entrañables saqueadores de tumbas del pasado (hoy demonizados, como los fumadores o los taxidermistas), con la coartada del ethos científico y su supuesto beneficio “para la Humanidad”. Está por ver que esto sea verdad. Del mismo modo los descubrimientos astronómicos, cada día más alucinantes, dejan claro el mequetréfico carácter no sólo de nuestros conocimientos sino de nuestro papel en el curso natural de las cosas.
Los mayas, como muestran los frescos de Bonampak, de una belleza y crueldad exquisitas, no eran pacíficos ni democráticos. Conectarlos con los movimientos indigenistas teledirigidos por la CIA y los jesuitas (la otra Compañía) es una ofensa a la estética y a la inteligencia. La cabeza que en Internet se aduce —fotografiada presuntamente en 1930— como perteneciente a la cultura proto maya que supuestamente conectó con los “exteriores” no es similar a grupo racial alguno de América. Me recuerda los antiguos moais de la isla de Pascua o la supuesta y ciclópea cara de Marte (Cidonia). Semillas del futuro…
La construcción probable de un “rascasuelos”, obviamente subterráneo, de 300 metros de profundidad en la plaza del Zócalo en Méjico DF añade un toque de irrealidad más que significativa. “En secreto se excavan galerías —apostillaba Lovecraft— y por ellas caminan unos seres que más que andar debieran arrastrarse“. Sin duda bípedos de las postrimerías actuando ya sin reservas, guiados por cegatos, en pos del procedimiento Lemming.
Otros subterráneos, estos en Europa, construidos para albergar el superacelerador europeo de partículas, han visto el primer experimento (OPERA) que arrumbará en el sótano las doctrinas einstenianas. Los neutrinos existen y superan la velocidad de la luz en 10 nanosegundos. Stephen Hawking, que considera peligrosa la posibilidad de que nos encontráramos con extraterrestres (lo compara al encuentro entre españoles e “indios” en 1492), cree en la posibilidad de viajar en el tiempo pero sólo hacia el futuro. Una nave cuya velocidad se acercara a la de la luz podría alcanzar las lejanas estrellas pero su retorno ocurriría, por la ralentización del tiempo en ella, milenios (eones incluso) en el futuro. Esto, según Hawking, permitiría repoblar la Tierra si la vida se hubiese extinguido en el larguísimo intervalo del viaje.
Y yo me pregunto: si los señores de Xibalbá, los Predecesores, hubiesen salido de viaje y estuvieran por volver ¿acaso no los confundiríamos con extraterrestres?
Lo del Hierro es simplemente un pequeño indicio o detalle de lo porvenir. Alfo advendrá de las profundidades del tiempo y el espacio.
Además ¿no nos confundirían ellos con mucho más motivo y fundamento con cucarachas?
Si tienen éxito los planes de David Rockefeller, Benedicto XVI o Punset (por citar algunas de sus provectas y públicas luminarias) de constituir vía simulacros solidarios, de seguridad o climáticos, una granja planetaria mundialmente administrada, será como una especie de culto cargo a tan feroces y seguramente hambrientos visitantes. Creo que la sangre sí llegará al río entonces. Y habrá gran alegría.
Confrontemos pues gozosamente lo atávico y propiciemos los misterios del jaguar.
Será una Gran Noche, sin duda una Noche de Estreno.